Informe Anual 2016 sobre el racismo en el estado español
de la discoteca les dijeron: « vosotros no podéis entrar, necesitáis un pase especial ». « Nos quedamos muy sorprendidos porque al resto de personas sí que les dejaron pasar y ninguna de ellas llevaba el pase que nos exigieron a nosotros ». Para uno de ellos, se trata de una actitud de « racismo puro y duro, la situación de discriminación que vivimos me parece lamentable ». Afirmaron que era la primera vez que acudían a aquel local. Por otro lado, los responsables de la discoteca negaron cualquier actitud racista y aseguraron que los dos amigos « ya habían dado problemas antes ». Uno de los encargados del local justificaba la actitud de los porteros arguyendo que, éstos, impidieron la entrada de los jóvenes para evitar altercado en el interior de la discoteca. Al conocer la versión de los responsables y trabajadores de la discoteca los dos senegaleses mantuvieron que era la primera vez iban a dicha discoteca.
De lo visto anteriormente, se puede concluir que la población inmigrante, aparte de sufrir discriminación directa manifiesta – tiene lugar cuando se trata a una persona de manera menos favorable que a otra en circunstancias similares, por motivos étnicos – es víctima también de una discriminación manifiesta encubierta – que se produce cuando el agente discriminador no lo expresa directamente, y sus intenciones claras de discriminar están disfrazadas con excusas. Así, a través del ejercicio del derecho de admisión muchos locales de ocio ejercen una discriminación encubierta hacia las personas inmigrantes. Muchas veces estas personas ni son conscientes de que las están discriminando, y, por tanto, no pueden denunciarlo.
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OID MADRID. Marzo. Discriminación por guardia de seguridad de una discoteca. El Sr. N. T., de origen marroquí y en situación regular en España, fue con unos amigos a la discoteca Penélope de Madrid. En la entrada de la misma los guardas de seguridad estaban solicitando documentación para verificar que fueran todos mayores de edad. Cuando el Sr. N. T. entregó su documentación( que no es un NIE de extranjero, sino un documento de acreditación consular donde se especifica que es un familiar dependiente de un empleado consular) los guardias le negaron la entrada a la discoteca. El Sr. N. T. intentó averiguar la razón por la que no le dejaban pasar, y uno de los guardias le respondió que no dejaban entrar « a extranjeros ni a moros ».
También le dijeron que no lo podían dejar entrar porque su documentación era un documento falso, que estaba suplantando una identidad y que alguien de 19 años no podía trabajar en un consulado. El Sr. N. T. manifiesta que mientras estaba en la fila les negaron la entrada tanto a un joven de Marruecos como a otro de nacionalidad dominicana. Después de que no le dejaran entrar, el Sr. N. T. habló con un policía, que le explicó que había dos opciones: acudir al lugar para obligarlos a dejarle entrar o presentar una reclamación.
El Sr. N. T. acude a SOS Racismo informándonos de que presentaría la reclamación. La discoteca negó la actitud racista de los guardas, y la reclamación continúa su trámite.