Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 173

Informe Anual 2016 sobre el racismo en el estado español
justo ese día, se les comenta que los rumanos no pueden entrar. En aquel momento la denunciante no lo tomó como un hecho discriminatorio, interpretando la denegación de acceso como algo puntual y relacionada con el desarrollo de una fiesta privada.
No obstante, el 18 de julio, las 8 parejas vuelven al bar y la dueña, llamada Adriana, vuelve a avisar que los rumanos no pueden entrar. Esta vez, la denunciante insiste en que se les explique el motivo. Se les repite que como rumanos no pueden entrar y que si quiere saber por qué, que pregunten a un chico rumano que también ha sido obligado a salir del bar. La denunciante conoce al chico señalado por haberle encontrado en el bar en una ocasión anterior y haberle hablado. El chico manifiesta que tampoco sabe por qué le han expulsado.
Posteriormente, la denunciante informa a la policía municipal de lo ocurrido. Según la denunciante la policía ha reconocido que se trata de un bar « problemático »: hubo ya quejas especialmente por parte de personas de origen magrebí. La denunciante manifiesta que a raíz de su denuncia la policía municipal se puso en contacto con la dueña o gerente del bar( Adriana) y que consta en su atestado que dicha persona ha reconocido que la denunciante y sus acompañantes no han hecho nada mal pero que ha habido problemas con unos chicos rumanos y que por eso se deniega el acceso a todas las personas rumanas.
La denunciante manifiesta tener dos testigos de lo ocurrido que no son de origen rumano. Sin embargo, en un segundo contacto con SOS Racismo, manifiesta que sus testigos en realidad no están disponibles y que además no quiere más « líos », manifestando así su intención de no dar continuidad a la denuncia.
En octubre de 2015, después de que una denuncia administrativa, interpuesta en julio de 2014, contra una conocida discoteca de Ciutat Vella de Barcelona que vetó la entrada a ciudadanos por ser de origen extranjero, haya caído en saco roto, SOS Racismo denunció a las administraciones por no aplicar la legislación para sancionar a los locales que ejercen un derecho de admisión discriminatorio.
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SAID. BARCELONA. El año 2014, el Servicio de Atención y Denuncia para las víctimas de racismo y xenofobia( SAID) de Barcelona que ofrece SOS Racismo recibió ocho denuncias de personas que han sido discriminadas al acceder a un local de ocio. No obstante, « estos casos son sólo la punta del iceberg », según explicaba Alicia Rodríguez, responsable del servicio, que ha apuntado que « muchas personas no saben que les están vulnerando un derecho y que lo pueden denunciar o, directamente, prefieren pasar página y dejar de ir a los locales que las discriminan ».
De acuerdo con la Asociación, la denuncia hecha en julio de 2014 « por no aplicarse la normativa existente, ha quedado sin respuesta ». Por eso, la organización ha reclamado « instrumentos legales eficaces para denunciar y eliminar estas discriminaciones, porque el uso del derecho de admisión con criterios racistas es un hecho recurrente ».