Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 139

Informe Anual 2016 sobre el racismo en el estado español 138 ción número 3 de Valencia y aseguran estar en «situación deplorable», en la que «conviven con situaciones que infringen los derechos humanos». Aseguran, sólo pueden hacer uso de un aseo «en mal estado y sucio» de los dos existentes para 80 personas, carecen de ropa de abrigo o recambio, les privan de agua caliente en invierno de modo que tienen que lavarse «con agua muy fría» y los productos de higiene son «escasos». Además, apuntan que cierran las celdas antes de la hora estipulada y no hay dispositivos de apertura mecanizada, lo que «aumenta exponencialmente el peligro en caso de incendio», y que «la comida es escasa, repetitiva e insulsa», con «tan mal aspecto que ni los perros la comerían», al tiempo que aseguran sentirse «obnubilados durante las horas posteriores a la ingesta de alimentos y líquidos». También aseguran que hay internos «con documentación en regla, a pesar de ser un centro para personas indocumentadas», y que la mayoría «no han sido informados de que tienen derechos fundamentales que se deben cumplir» como el de recibir asistencia de un letrado. En su queja, indican que «temen denunciar la irregularidad del cumplimiento de sus derechos humanos fundamentales por las posibles consecuencias que podría suponer por parte de algunos agentes de la policía hacia su integridad física» y que la mayoría «no llevan ningún documento identificativo durante su servicio en el CIE». Denuncian, asimismo, «trato discriminatorio», con insultos racistas o locuciones amenazantes pronunciadas por algunos agentes de la Policía Nacional como «Si me vuelves a hacer alguna pregunta te rompo la cabeza’ o ’cógete un billete y lárgate a tu país» y que, en ocasiones, les prohíben «practicar su religión libremente» o les instan a «hacerlo en situaciones degradantes o irrespetuosas». Los internos señalan, entre otras cuestiones, que existe sobredosis de fármacos relajantes y analgésicos y sedantes ante quejas de salud que pueden requerir otro tipo de atención sanitaria e incluso ofrecimiento de estos productos. Esta queja se produce más de un mes y medio después de que el Defensor del Pueblo, tras una visita al CIE de varios técnicos de este organismo, trasladase un escrito al director general de la Policía en el que solicitaba que se erradicase la plaga de chinches y se facilitase a los internos ropa de abrigo y agua caliente en las duchas. Un mes más tarde, Ben Yunes Sabbar y Mohamed Rezine Zohuir, dos internos del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Zapadores, presentan una denuncia ante el juzgado por haber sufrido torturas por parte de varios agentes de policía. El magistrado del juzgado de instrucción número 12 de Valencia, admitió a trámite la querella interpuesta por Mohamed Rezine Zohuir, uno de los internos que denunció, por considerar que los hechos podrían ser «constitutivos de delito contra la Integridad Moral». Posteriormente, en su declaración, el denunciante afirmó que fue golpeado e insultado en las duchas del Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Valencia por dos agentes de Policía, los cuales le habrían causado una herida en la cabeza y otras contu-