Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 107

Informe Anual 2016 sobre el racismo en el estado español militar y armamentística; y recurso a la violencia contra migrantes y personas refugiadas tratando de cruzar fronteras rumbo a Europa (Rodier,2013). Sin embargo, en los medios también existen voces críticas. Las grietas permiten romper el relato hegemónico. En los últimos años organizaciones de derechos humanos, periodistas, entidades y medios han denunciado insistentemente el peligro del uso de términos vejatorios en conceptos vinculados con la migración. Y en algunos casos el lenguaje evoluciona y se generan miradas alternativas y respetuosas evitando la criminalización de personas migrantes. 2.1. ¿MIGRANTE VERSUS REFUGIADO? El término migrante describe personas que abandonan su país para trasladarse a otro lugar. El término Refugiados implica reconocimiento del derecho a la protección desde la Convención de Ginebra (1951). A la estrategia de blanqueo de la violencia de las élites, se contrapone la hiperbolización de la violencia de las clases dominadas. Si se deslegitima la violencia del dominado, se certifica la agresión del dominador como legítima defensa. Así, la presentación de migrantes en situación irregular como ilegales o sin papeles, es decir, como criminales, les asocia a mafias y redes de tráfico. Migrantes como personas y/o grupos ligados a amenaza, terrorismo, peligro para la identidad y cultura europea o aumento de la inseguridad son discursos habituales y mayoritarios en los medios2. Este discurso deshumaniza: «Un refugiado de dos años es la primera víctima del mar en 2016» (El País 16/01/2016). Incluso las criaturas ahogadas vienen definidas antes como refugiadas que como personas. Conscientemente, o no, se deshumaniza a la víctima. Hablar de asaltos, avalanchas u oleadas infiere entrada en territorio europeo por la fuerza y en cantidades incontrolables: «las islas griegas están desbordadas por la crisis migratoria (…) apenas pueden hacer frente a la ola de refugiados (…) (en Lesbos) se han producido varios motines y enfrentamientos entre inmigrantes que han obligado a intervenir a la policía» (El País, 7/09/2015). Plantear los términos migrante y refugiado como sinónimos, parece invisibilizar las personas refugiadas y su derecho humano básico de protección. Sería más adecuado hablar de migraciones forzadas cuando referimos el refugio. El término migrante, marcado por la gran cantidad, también se vincula a situaciones de conflicto y violencia desapareciendo el término refugiado: «miles de inmigrantes fuerzan la frontera de Macedonia» (El Mundo; 22/8/2015). Además de la cantidad, ahora las personas migrantes utilizan la violencia. Las instituciones y los medios han generado y reproducido la imagen del refugiado bueno y del migrante malo. ¿Por qué el intercambio continuo de los 2 106 Véase Base de datos de contenidos mediáticos del Observatorio de la Diversidad de Mugak/SOS Racismo http://medios.mugak.eu