Prensa Temp 16/17 DOSSIER PRENSA AMFIV | Page 106

F ARO DE V IGO DEPORTES ■ 41 LUNES, 1 DE MAYO DE 2017 BALONCESTO EN SILLA DE RUEDAS ➤ CHALLENGE CUP ARMANDO ÁLVAREZ ■ Vigo Los discursos de las autorida- des políticas presentes, Isaura Abelairas por la Diputación, Ló- pez Chaves por la Xunta y Abel Caballero por el Concello, se en- lazan y prolongan mientras la plantilla del Amfiv aguarda el ins- tante por el que ha trabajado tan- to y que algunos llevan muchos años esperando. Al fin el alcalde toma el trofeo, el castillo y el oli- vo porque la Federación Interna- cional de Baloncesto en Silla de Ruedas permite a cada anfitrión que diseñe el de la edición que acoge. El capitán, Bernabé Costas, toma el trofeo y eleva el dedo ha- cia el techo del pabellón, dedi- cándoselo a Pablo Beiro. Después se dirige a sus compañeros, que lo aclaman. El Amfiv es campeón continental. “La victoria era lo que más deseábamos en el mundo. Se la queríamos dedicar a Pablo por todo el trabajo que ha realizado el club por la ciudad”, confirma el gondomareño. A Costas le cabe además el or- gullo de haber liderado la reac- ción del equipo. Lo hace durante los 4:52 minutos que disputa du- rante el segundo cuarto y que en la tabla estadística tienen aparien- cia insípida: una canasta y una asistencia. La radiografía resulta más reveladora en el diferencial de puntos: con él en pista, el Amfiv anota siete puntos más que el Wiesbande. Él prolonga y acentúa la remontada que se había inicia- do justo antes y que conduce a la escuadra viguesa de un 9-20 acu- El capitán sin miedo Costas espantó los fantasmas del Amfiv con la agresividad defensiva que inyectó al equipo en el segundo cuarto Costas dedica el título a Pablo Beiro tras recoger el trofeo de manos del alcalde. // Marta G. Brea ciante al 30-30. “Cada partido es diferente. El partido ha empezado muy inten- so. Nosotros salimos con bastante nerviosismo. No deja de ser una fi- nal. Supimos ajustar bien”, analiza el exterior de Vincios. “El entrena- dor hace el cambio conmigo, me manda ser un poco más intenso que el resto y aprieto más arriba. Sacamos un par de posesiones adelante, pudimos empatar al des- canso y en la segunda parte el equipo se ha asentado”. Costas es un punto bajo, con buena zurda en el tiro de media distancia. Pero es sobre todo un ve- locista sobre la cancha, con gran manejo de la silla, inteligente en la presión y el “man out”; también para dibujarle pasillos interiores a sus compañeros. Cuando cierra el puño y grita, tras provocar que el Wiesbaden no sea capaz de cru- zar la mitad de cancha en menos de ocho segundos, todo el pabe- llón lo hace. Neutralizar a McPhail, el base rival, fue una de sus funciones: “Te- níamos claro que los dos que mo- vían el equipo eran McLachtan y McPhail. Pero McPhail no era muy buen tirador. Jugábamos con la ventaja de saber que solo cortaba zona. Ajustando eso y siendo más agresivos con McLachtan hemos sacado el partido adelante. El to- no del partido empezó a coger el tono blanco, el color de Vigo”, indi- ca sobre ese instante que en pers- pectiva fue el gozne sobre el que giró el relato. “Aunque hubiésemos perdido, habría estado orgullosísimo del trabajo que estamos haciendo es- ta temporada”, advierte Costas, aunque reconoce que el título “es la guinda del pastel. La liga espa- ñola es muy competitiva. Y jugar un campeonato europeo, tan con- centrado, resulta muy exigente. Lo hemos hecho de lujo. Llega- mos antes a los partidos, hicimos scouting de los rivales, hemos tra- bajado mucho. Hemos hecho his- toria”. Pero como otros compo- nentes del equipo, aunque la fies- te recién empieza, matiza que la campaña no ha concluido para ellos: “Queremos seguir en esta tónica. Nos queda la ‘final a cua- tro de la liga”. Envó: “Era hora de que cambiasen las tornas” Del hombre de las tres finales perdidas al que inaugura el palmarés de la entidad A.A. ■ Vigo Lorenzo Envó cargaba sobre su espalda con la culpa en los asaltos fallidos anteriores a un título euro- peo. Así lo sentía el jugador, que du- rante más de una década ha sido el principal anotador de la plantilla, una responsabilidad que ahora puede compartir con otros. Y el ex- presivo Envó no ocultaba demasia- do ese peso del que la victoria so- bre el Wiesbaden lo ha liberado. Ya no es el hombre de las tres finales perdidas, sino el que ha logrado inaugurar el palmarés de la enti- dad. “Era hora de que cambiasen las tornas. Me seguía la mala suer- te con este tema”, declara. – ¿De quién te acuerdas en es- tos instantes–, le preguntan justo al final del partido. – Yo, de Pablo. Desde que llegué aquí le había prometido que gana- ríamos un título. Por desgracia se marchó, no pude conseguirlo. Me alegro mucho. Ya me puedo ir tran- quilamente. Me he tenido que com- prar una casa y todo para conse- guir un título–, y se le mezcla todo mientras lo dice, sonrisas, sudores y sollozos. Por Pablo se mudó a Vi- go y se ha convertido en un vigués más. Enseguida matiza que no es- tá hablando de retirarse. – Seguiré hasta que el cuerpo me dé y el equipo quiera. Y si no aquí, siempre estaré alrededor del club. “En los dos primeros cuartos sa- limos revolucionados. Nos podían las ansias. Fueron muchas impreci- siones. Cuando conseguimos cal- marnos y realizar nuestro juego, he- mos podido competir”, resume En- vó. “Por la anterior final que perdi- mos delante de la gente, también ellos se merecían ver un partido co- mo este. Muchos de los que han ve- nido nos siguen en Bouzas y ha- bían sufrido aquella derrota con nosotros. Nos han seguido apoyan- do para que este día llegase”. Elogia al Wiesbaden: “Para algu- na gente podía parecer que sería un torneo fácil. Pero todo los otros equipos habían venido a competir, a ganar igual que nosotros. Ni este partido ni la semifinal han resulta- do sencillos”. Arriba, Lorenzo Envó se apoya en la silla de McLachtan para levantarse; abajo, Abdi Jama celebra la victoria con su hija. // Marta G. Brea