F ARO DE V IGO
DEPORTES ■ 41
LUNES, 1 DE MAYO DE 2017
BALONCESTO EN SILLA DE RUEDAS ➤ CHALLENGE CUP
ARMANDO ÁLVAREZ
■
Vigo
Los discursos de las autorida-
des políticas presentes, Isaura
Abelairas por la Diputación, Ló-
pez Chaves por la Xunta y Abel
Caballero por el Concello, se en-
lazan y prolongan mientras la
plantilla del Amfiv aguarda el ins-
tante por el que ha trabajado tan-
to y que algunos llevan muchos
años esperando. Al fin el alcalde
toma el trofeo, el castillo y el oli-
vo porque la Federación Interna-
cional de Baloncesto en Silla de
Ruedas permite a cada anfitrión
que diseñe el de la edición que
acoge. El capitán, Bernabé Costas,
toma el trofeo y eleva el dedo ha-
cia el techo del pabellón, dedi-
cándoselo a Pablo Beiro. Después
se dirige a sus compañeros, que
lo aclaman. El Amfiv es campeón
continental. “La victoria era lo que
más deseábamos en el mundo. Se
la queríamos dedicar a Pablo por
todo el trabajo que ha realizado
el club por la ciudad”, confirma
el gondomareño.
A Costas le cabe además el or-
gullo de haber liderado la reac-
ción del equipo. Lo hace durante
los 4:52 minutos que disputa du-
rante el segundo cuarto y que en
la tabla estadística tienen aparien-
cia insípida: una canasta y una
asistencia. La radiografía resulta
más reveladora en el diferencial
de puntos: con él en pista, el Amfiv
anota siete puntos más que el
Wiesbande. Él prolonga y acentúa
la remontada que se había inicia-
do justo antes y que conduce a la
escuadra viguesa de un 9-20 acu-
El capitán sin miedo
Costas espantó los fantasmas del Amfiv con la agresividad
defensiva que inyectó al equipo en el segundo cuarto
Costas dedica el título a Pablo Beiro tras recoger el trofeo de manos del alcalde. // Marta G. Brea
ciante al 30-30.
“Cada partido es diferente. El
partido ha empezado muy inten-
so. Nosotros salimos con bastante
nerviosismo. No deja de ser una fi-
nal. Supimos ajustar bien”, analiza
el exterior de Vincios. “El entrena-
dor hace el cambio conmigo, me
manda ser un poco más intenso
que el resto y aprieto más arriba.
Sacamos un par de posesiones
adelante, pudimos empatar al des-
canso y en la segunda parte el
equipo se ha asentado”.
Costas es un punto bajo, con
buena zurda en el tiro de media
distancia. Pero es sobre todo un ve-
locista sobre la cancha, con gran
manejo de la silla, inteligente en
la presión y el “man out”; también
para dibujarle pasillos interiores a
sus compañeros. Cuando cierra el
puño y grita, tras provocar que el
Wiesbaden no sea capaz de cru-
zar la mitad de cancha en menos
de ocho segundos, todo el pabe-
llón lo hace.
Neutralizar a McPhail, el base
rival, fue una de sus funciones: “Te-
níamos claro que los dos que mo-
vían el equipo eran McLachtan y
McPhail. Pero McPhail no era muy
buen tirador. Jugábamos con la
ventaja de saber que solo cortaba
zona. Ajustando eso y siendo más
agresivos con McLachtan hemos
sacado el partido adelante. El to-
no del partido empezó a coger el
tono blanco, el color de Vigo”, indi-
ca sobre ese instante que en pers-
pectiva fue el gozne sobre el que
giró el relato.
“Aunque hubiésemos perdido,
habría estado orgullosísimo del
trabajo que estamos haciendo es-
ta temporada”, advierte Costas,
aunque reconoce que el título “es
la guinda del pastel. La liga espa-
ñola es muy competitiva. Y jugar
un campeonato europeo, tan con-
centrado, resulta muy exigente.
Lo hemos hecho de lujo. Llega-
mos antes a los partidos, hicimos
scouting de los rivales, hemos tra-
bajado mucho. Hemos hecho his-
toria”. Pero como otros compo-
nentes del equipo, aunque la fies-
te recién empieza, matiza que la
campaña no ha concluido para
ellos: “Queremos seguir en esta
tónica. Nos queda la ‘final a cua-
tro de la liga”.
Envó: “Era hora de que
cambiasen las tornas”
Del hombre de las tres finales perdidas
al que inaugura el palmarés de la entidad
A.A. ■ Vigo
Lorenzo Envó cargaba sobre su
espalda con la culpa en los asaltos
fallidos anteriores a un título euro-
peo. Así lo sentía el jugador, que du-
rante más de una década ha sido
el principal anotador de la plantilla,
una responsabilidad que ahora
puede compartir con otros. Y el ex-
presivo Envó no ocultaba demasia-
do ese peso del que la victoria so-
bre el Wiesbaden lo ha liberado. Ya
no es el hombre de las tres finales
perdidas, sino el que ha logrado
inaugurar el palmarés de la enti-
dad. “Era hora de que cambiasen
las tornas. Me seguía la mala suer-
te con este tema”, declara.
– ¿De quién te acuerdas en es-
tos instantes–, le preguntan justo al
final del partido.
– Yo, de Pablo. Desde que llegué
aquí le había prometido que gana-
ríamos un título. Por desgracia se
marchó, no pude conseguirlo. Me
alegro mucho. Ya me puedo ir tran-
quilamente. Me he tenido que com-
prar una casa y todo para conse-
guir un título–, y se le mezcla todo
mientras lo dice, sonrisas, sudores
y sollozos. Por Pablo se mudó a Vi-
go y se ha convertido en un vigués
más. Enseguida matiza que no es-
tá hablando de retirarse.
– Seguiré hasta que el cuerpo
me dé y el equipo quiera. Y si no
aquí, siempre estaré alrededor del
club.
“En los dos primeros cuartos sa-
limos revolucionados. Nos podían
las ansias. Fueron muchas impreci-
siones. Cuando conseguimos cal-
marnos y realizar nuestro juego, he-
mos podido competir”, resume En-
vó. “Por la anterior final que perdi-
mos delante de la gente, también
ellos se merecían ver un partido co-
mo este. Muchos de los que han ve-
nido nos siguen en Bouzas y ha-
bían sufrido aquella derrota con
nosotros. Nos han seguido apoyan-
do para que este día llegase”.
Elogia al Wiesbaden: “Para algu-
na gente podía parecer que sería
un torneo fácil. Pero todo los otros
equipos habían venido a competir,
a ganar igual que nosotros. Ni este
partido ni la semifinal han resulta-
do sencillos”.
Arriba,
Lorenzo
Envó se
apoya en la
silla de
McLachtan
para
levantarse;
abajo, Abdi
Jama
celebra la
victoria con
su hija.
// Marta G. Brea