POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS Hemingway,Por quien doblan las campanas (1) | Page 164
—Yo creía que usted no era partidario del asesinato político.
—Se practica muy a menudo –explicó Karkov–. Muy a menudo.
—Pero...
—No creemos en los actos individuales de terrorismo –dijo Karkov,
sonriendo–. Y todavía menos, desde luego, cuando son perpetrados por
criminales o por organizaciones contrarrevolucionarias. Odiamos la doblez
y la perfidia de esas hienas asesinas de destructores bujarinistas y esos
desechos humanos, como Zinoviev, Kamenev, Rikov y sus secuaces. Odiamos y
aborrecemos a esos enemigos del género humano –dijo, volviendo a sonreír–
. Pero creo, sin embargo, que puedo decirle