cuando nace el populismo
Los dos primeros movimientos populistas (finales del siglo XIX)
El primer movimiento populista fue el populismo ruso (naródnichestvo). Se trató de un pequeño movimiento cultural ―no llegó a convertirse en verdadero movimiento político de masas― que estuvo protagonizado por una parte de la intelligentsia, mayoritariamente urbana, que a partir de la década de 1870 puso en marcha el programa «Yendo hacia el pueblo» que pretendió movilizar a las masas campesinas contra la elite social y política, exigiendo reformas. Sus dos principales organizaciones fueron Voluntad del Pueblo, uno de cuyos miembros asesinó al zar Alejandro II en 1881, y Repartición Negra. Sin embargo, los populistas rusos (naródniki) fracasaron en su empresa pues no encontraron el suficiente apoyo entre el campesinado al que iba dirigido el movimiento. A pesar de todo, los populistas rusos influyeron en los movimientos agraristas que se extendieron por Europa del Este durante las dos primeras décadas del siglo XX. Estos movimientos «consideraban al campesino como la principal fuente de moralidad, y la vida agrícola constituía el cimiento de la sociedad; además, se oponían con vehemencia a la elite urbana, a las tendencias centralizadoras y a la base materialista del capitalismo, abogando en su lugar por preservar las pequeñas granjas familiares y la autogestión».33
El segundo movimiento populista surge en los estados del medio oeste de Estados Unidos que a finales del siglo XIX estaban viviendo agudos procesos de cambio económico que afectaban duramente al mundo rural. Allí se desarrolló en las dos últimas décadas del siglo XIX y la primera del siglo XX el que se ha denominado «populismo de pradera» (prairie populism) que consideraba que «el pueblo» (puro) eran los agricultores libres e independientes (yeomen) de origen europeo y «la elite» (corrupta) eran los banqueros parásitos que vivían de lo que los demás producían (en línea con la extendida ideología del producerism) y los políticos que estaban a su servicio. Así la distinción entre el «pueblo» y la «elite» «era moral, geográfica y ocupacional; es decir, campesinos rurales buenos por una parte y banqueros y políticos urbanos corruptos por otra».34 En Estados Unidos se formó un partido político populista, el Partido del Pueblo, que consiguió representación en las asambleas legislativas de varios estados en la década de 1890, aunque no llegó a tener presencia nacional. En las elecciones presidenciales de 1896 se alió con el candidato del Partido Demócrata, William Jennings Bryan, que formó ticket con el populista Thomas E. Watson como candidato a la vicepresidencia.35 La derrota en esas elecciones supuso un duro golpe para el Partido del Pueblo, del que nunca se rehízo ―se acabaría disolviendo en 1908―.36