Plaza Mayor nº12 PM 12 | Page 33

junio - julio 2019 número 12 SECCIÓN ENTREVISTAS 33 Incluida la máquina más perfecta que existe… el cerebro Si, también. Parte de mis investigaciones las llevo a cabo en la rama de la neurociencia, que trata de cómo utilizar la informática y la tecnología para conocer el funcionamiento del cerebro. Es un trabajo que llevo a cabo desde mi tesis doctoral. Intentamos ver, por un lado, qué es capaz de hacer el cerebro y, por otro, cómo podemos alterar su actividad para ayudar a las personas. Póngame un ejemplo Estamos trabajando con métodos no invasivos que eviten el uso de cirugía. Por ejemplo, hemos diseño unos cascos especiales capaces de interpretar las señales cerebrales para medir la atención y la fatiga de una persona. ¿Pueden saber si en este momento yo le estoy oyendo, pero no escuchando? Más o menos. Podemos saber si una persona está cansada o concentrada, aun- que ésta crea lo contrario. Esto es muy útil en profesiones como conductores, médicos o controladores aéreos. Estamos desarrollando los medios para saber si realmente están en condiciones físicas y mentales para trabajar, garantizan- do su seguridad. Parte de su trabajo la lleva a cabo en el campo de la robótica, creando y construyendo aparatos inteligentes. En su centro de trabajo con el motor de un tanque desarrollado junto con sus alumnos. Samuel incorpora la inteligencia artificial a los drones. Trabajamos desarrollando sistemas que no existen en el mercado y que di- señamos y construimos a demanda, por ejemplo, en el ámbito de la defensa, incorporando la inteligencia a las aeronaves para que realicen acciones muy concretas. Este sistema puede ayudarnos a saber si hay personas o explosivos dentro de un recinto antes de que entre una persona. También puede emplearse en rescates en cuevas o en el subsuelo o ante desastres naturales. ¿Qué es lo más curioso que ha creado? Un dron de forma vertical que incorpora una serie de cajas con antenas de wifi que funcionan como un repetidor de forma que, cuando el dron pierde señal, lanza al suelo una de estas cajas que rebota la señal para que ésta siga llegando al dron. De esta forma podemos mantener la transmisión en luga- res cerrados y profundos. En ninguna de las ferias a las que hemos asistido hemos visto algo similar. ¿Ha aplicado alguno de estos proyectos en Güéjar? Pues mira, sí. De hecho, tenemos en marcha un proyecto docente en el Peñón de Canales para complementar el trabajo fin de grado de los alumnos. Esta- mos creando agencia espacial de juguete. Nuestro objetivo es llevar a lo alto de Peñón para que nos de datos sobre el tiempo y saque a su vez fotos de la zona. También se podría utilizar un dron para detectar fugas subterráneas de agua o un robot que detecte diferencias de color y que ayude en la búsqueda de personas desaparecidas. La verdad es que Güéjar me ha inspirado mucho a la hora de crear nuevos dispositivos. Es usted un ejemplo claro de que es posible vivir en un pueblo pequeño y tener las mismas oportunidades educativas y profe- sionales que los residentes en grandes ciudades. Ciertamente. Vivir en un pueblo como Güéjar no frena tu futuro laboral. Viví aquí toda mi etapa en la enseñanza obligatoria y bachillerato y estudié en la UGR, que es una buena Universidad. En Güéjar hay buen transporte e internet con buena señal. No se necesita más. Sólo tener vocación. Y un buen cerebro Samuel en su despacho de la Escuela de Informática, consultado un ejemplar de Plaza Mayor. No necesariamente. A veces es más importante hacer lo que verdaderamen- te te gusta. Entonces, acabas aprendiéndolo todo. Cuando estuve en EEUU regresé hablando inglés perfectamente. Cualquier lo hubiera hecho en esas circunstancias. No es cuestión de inteligencia, sino de practicar algo que te guste.