diversificación de rutas de abastecimiento y otros exportadores potenciales en el futuro
(especialmente preocupa la perdida de dependencia europea de Rusia como posibilidad).
Europa es responsable aproximadamente de la mitad de los ingresos de la compañía de gas rusa
Gazprom (el 34-40% aproximadamente del gas importado por la UE es ruso) y, también adquiere
el 71% de las exportaciones de petróleo del país, según los datos de la Agencia Internacional de
Energía. Los principales países de Europa dependientes del petróleo ruso son: Polonia, Alemania,
Hungría, República Checa, Suecia, Finlandia y Bulgaria. Ucrania importa el 12% de su petróleo
desde Rusia y un 50% de su gas.
Por otra parte, a Asia va sólo el 7,4% del total de las exportaciones de gas natural ruso.
Un 8% del petróleo que exporta Rusia va para China. Turquía importa la mayor parte del petróleo
ruso.
En África y Oriente Medio Rusia ve una gran oportunidad geoestratégica, sobre todo con los ex
aliados de EEUU, más que geoeconómica. Ofrece a los países del Mediterráneo el mismo pack
de acuerdos: comerciales, energéticos (nuclear, sobre todo), defensivos (armamento) y culturales
(a largo plazo). Una de las fortalezas en sus relaciones por aumentar el control geoestratégico y
político de la zona consiste en que la mayoría de sus aliados ven a Rusia como un socio más
conveniente que EEU y UE a garantizar tanto la estabilidad político social de la zona como a
fomentar el desarrollo de sus intereses regionales.
Egipto: compra “bastante” petróleo y derivados a Rusia, además de compartir un interés
común en defender a Siria.
Argelia: es el tercer cliente ruso en armas (junto a China e India). Compite con Rusia en
el mercado de los hidrocarburos y los intercambia con ella por derivados del petróleo
(50%).
Las
relaciones
de
Argelia
con
Gazprom