En la Unión Europea, y en las principales economías avanzadas, la escalada de precios del
petróleo se detuvo, como consecuencia de la desaceleración del crecimiento económico de éstos
países. También se redujo el crecimiento de la demanda del crudo.
Desde el lado de la oferta, la OPEP respondió a la disminución de la demanda mundial de petróleo
con el anuncio de una reducción total de cuotas, lo que sirvió para limitar el descenso de los
precios del crudo en la zona euro.
A partir de la primavera del 2009, los precios del petróleo empezaron a repuntar.
Y desde entonces, en los últimos años hemos visto un repunte y descenso espectacular de los
precios del petróleo, mientras que la economía mundial se iba en picado llevándonos a una
recesión global, que hoy en día empieza a recuperarse.
Sin embargo, en 2013 la producción de energía primaria en la Unión Europea ascendió
destacadamente, manteniéndose así la tendencia observada de los últimos años, a excepción del
2010, año en el que la producción se recuperó después de una caída fuerte debido a la crisis
financiera.
El origen de las importaciones energéticas de la EU-28 ha cambiado en cierta medida en los
últimos años, en los que Rusia ha mantenido su posición de principal proveedor de petróleo y gas
natural y se ha convertido en el principal proveedor de combustibles sólidos (véase la tabla 3). En
2013, en torno al 33,5 % de las importaciones de petróleo crudo