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compañías canadienses defienden que, a pesar de la situación actual, billones de dólares se encuentran todavía enterrados bajo tierra. Esto, sumado con una creciente demanda de crudo a nivel mundial, les da esperanzas de una recuperación futura y una estabilidad positiva. 2º Política medioambiental de EEUU y Canadá. Existe un pulso en este aspecto entre republicanos y demócratas. En noviembre de 2015, el gobierno de Barack Obama denegó la autorización a la construcción dentro de sus fronteras del proyecto KeyStone XL, de la empresa canadiense TransCanadá. Este oleoducto, prometía poder aumentar las cuotas de exportación a EEUU sustancialmente hasta el Golfo de EEUU, con una futura proyección hacia México. El gobierno demócrata, se aferra a su política de reducción de la huella de carbono para tomar tal decisión, alegando que el crudo procedente conlleva altas tasas de contaminación por carbono. Lo cual, es cierto a pesar que el gobierno canadiense y la provincia de Alberta este dedicando grandes esfuerzos por vender una política medioambiental de huella mínima y reutilización/tratamiento de los recursos usados para la extracción del crudo. Obama postergó un cambio de decisión para el final de su carrera en la presidencia del país norteamericano, pudiendo observarse que la futura decisión recaerá en alguno de los dos candidatos presidenciales. Mientras que, por parte del partido demócrata, su candidata más probable Hillary Clinton no quiere establecer una posición clara por tratarse de un tema espinoso en campaña, el partido apoya claramente su construcción. Sin embargo, su actualmente candidato a la presidencia Donald Trump, opina que no todo va a ser tan fácil: aprobaría el proyecto a cambio de un porcentaje de los beneficios o de los derechos de propiedad de dicho oleoducto para los EEUU. El pasado 10 de marzo, el primer ministro Justin Trudeau se reunió con el presidente Obama en la Casa Blanca. Ambos en la órbita demócrata, coincidieron en múltiples temas, siendo de principal interés la lucha contra el cambio climático y la reducción en emisiones del sector petrolífero y gaseoso para 2025 bastante fuertes. Lo que se puede traducir en malas noticias, cosa que la líder conservadora canadiense Rona Ambrose ya le ha recriminado. A pesar de ello, el gobierno canadiense tiene en estudio la inversión de 1000 millones de dólares en el sector energético para su estimulación. 3- Política de exportación de EEUU. Durante 42 años, el sector petrolífero estadounidense ha tenido vetada la exportación de petróleo, con la excepción de a su vecino Canadá. Esta situación ha cambiado drásticamente, desde que, en diciembre del 2015, el gobierno americano levanto las prohibiciones. EEUU posee una ingente cantidad de petróleo acumulado, y una limitada capacidad de reserva. 40