Política y economía
En la actualidad, Canadá se encuentra en una situación complicada. Como anticipo, existen
diferentes frentes, y unos más importantes que otros, que van a ser decisivos a la hora de establecer
el futuro energético y comercial de la nación. Problemas, que pueden conllevar una solución más
probable, y problemas que van a venir derivados de la evolución de los mercados energéticos a
nivel global.
Primeramente, exponer brevemente el estado político de Canadá en cuanto a energía. Durante el
periodo de 2006-2015, el gobierno canadiense se encontró presidido por el Primer Ministro
Stephen Harper del partido conservador. Stephen Harper, impulso los primeros años de la década
de 2010 el mercado del crudo canadiense, con múltiples concesiones hacia el sector petrolero y
con una decisión aplastante: sacar a Canadá del Protocolo de Kyoto, con el fin de que no supusiera
un lastre para el desarrollo de la economía energética canadiense. La extracción de crudo no
convencional como el de perteneciente a las arenas bituminosas, conlleva una fuerte huella
contaminante que mediante desarrollos tecnológicos las empresas energéticas tratan de reducir.
El actual primer ministro canadiense liberal Justin Trudeau, se posiciona sobre la órbita demócrata
de Barack Obama. A pesar de conocer la importancia del sector energético, ha devuelto a su
agenda la lucha contra el cambio climático.
Una vez expuesto el panorama político, se mostrarán los principales frentes con los que Canadá,
tiene que lidiar en cuanto a su producción y comercialización energética.
1º- Diferencias entre el precio del WTI y el WCS. Coste de barril.
Actualmente, la gran diferencia existente entre ambos indicadores está costando una gran cantidad
de dinero al mercado energético canadiense. Un precio del WCS por los suelos derivado de, tanto
poseer un único principal importador de su crudo como es EEUU y encontrarse a su merced,
como el descuento en el precio que se le realiza debido a los costes del transporte y a la calidad
del crudo anteriormente mencionada. El crudo canadiense, es un crudo mucho más complicado
de tratar que el crudo ligero de EEUU. Por lo que, a pesar de su bajo precio, el WTI continúa
siendo competitivo, debido al gasto añadido que hay que realizar sobre el WCS para convertirlo
en producto de consumo.
Con un precio del WCS por debajo de los costes de extracción que rondan los 40$, las compañías
petroleras han perdido una gran cantidad de dinero. En un mercado que cada vez está bajando
más los precios de crudo a nivel internacional, los productores canadienses tendrán que perder
dinero si quieren mantenerse competitivos. Según un informe de TD Security que apoya esos
precios de producción, con los precios actuales de los mercados solo un 20%-30% de la
producción total canadiense puede generar un flujo monetario positivo. Sin embargo, las
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