un cambio necesario y anima a ello. Son las tramas políticas de su sistema las que no permiten
que dicho acuerdo se lleve a cabo en toda su plenitud. Entre otras, Obama no controla el Senado
el cual es de mayoría republicana. Por lo tanto, una vinculación legal con unas contribuciones
nacionales no es oportuna.
Sin embargo, como ya se mencionó antes, la administración Obama está completamente dispuesta
a reducir los niveles de emisiones. Presentó ante la ONU un plan de recorte de sus emisiones de
entre el 26% y el 28 % para el año 2025.
A pesar de que la vinculación jurídica era una de las líneas rojas para la UE, y por ello ya existieron
diversas tensiones entre EEUU y Francia como representante de la UE, la UE reconoce que a
cambio de esa batalla perdida se ha ganado que uno de los pesos pesados apoye y aporte metas
intermedias de recorte para el año 2050.
Esa reducción de emisiones, todavía no se sabe cómo afectará a la industria norteamericana,
teniendo presente el tremendo ascenso del fracking estos últimos años manteniendo a EEUU
como uno de los mayores productores de crudo del mundo.
Levantamiento sanciones exportación
El pasado mes de diciembre, el congreso de los EEUU acordó levantar la prohibición de las
exportaciones de crudo que llevaba vigente unos 40 años, desde la crisis de la década de los 70.
Y es que un cambio así, observando la evolución económica derivada del crecimiento exponencial
de la extracción de crudo mediante fracking era de esperar. Se trata, de una maniobra en la que
tanto los republicanos como los demócratas han salido ganando. Por parte de los republicanos,
una prioridad que llevaban tiempo reivindicando, apoyado por más de una docena de compañías
petroleras que se han dedicado a lobear el congreso durante dos años. Su argumento es claro: el
levantamiento de las exportaciones es una medida necesaria en estos momentos. Con ello, las
distorsiones en el mercado desaparecerán. Se producirá una importante estimulación de la
economía nacional, pues la industria petrolera se encuentra produciendo una cantidad ingente de
crudo ligero a unos precios similares o por debajo del Brent. Y finalmente daría un impulso a la
seguridad nacional.
Sin embargo, y a pesar de la gran cantidad de stock que existe de crudo en EEUU, las
exportaciones no han marcado un antes y un después muy abrupto en el mercado petrolero desde
entonces. Hasta el mes de marzo y según datos de la EIA (Energy Information Administration)
se ha visto un descenso del 5% del volumen de exportación desde el comienzo de este año en
comparación con el anterior.
Las primeras exportaciones, sin embargo, no se hicieron esperar: Europa fue el primer destino,
con Francia, Alemania y Holanda. China también se encuentra entre los interesados en importar
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