NUTRICIÓN
EL ARTE DE
alimentar
Proteínas caninas al descubierto.
Las proteínas representan uno de los pilares fundamentales en la nutrición canina. Estos macronutrientes, compuestos por aminoácidos, son esenciales para el desarrollo muscular, la reparación de tejidos y el suministro energético de nuestros compañeros de cuatro patas. Sin embargo, no todas las fuentes proteicas son iguales ni ofrecen los mismos beneficios.
LA JERARQUÍA PROTEI- CA: ¿ ANIMAL O VEGETAL?
La comunidad veterinaria generalmente coincide en que las mejores proteínas para perros provienen de fuentes cárnicas. Esto no significa que otras proteínas de origen animal sean inadecuadas; de hecho, la diversidad puede resultar beneficiosa al aportar una mayor variedad de nutrientes. Por otro lado, las proteínas de origen vegetal podrían estar más contraindicadas, ya que pueden no garantizar todos los aminoácidos esenciales que nuestras mascotas necesitan.
MENÚ ROTATIVO: VARIE- DAD COMO ESTRATEGIA
Para evitar sensibilidades alimentarias, que frecuentemente se desarrollan por la exposición crónica a una misma fuente proteica, los expertos recomiendan implementar un sistema rotativo de alimentación. Alternar entre formulaciones basadas en pollo, vacuno, pavo, cordero o conejo no solo proporciona una dieta más completa a nivel nutricional, sino que también estimula el apetito del animal al ofrecerle nuevos sabores. El huevo y el pescado representan opciones saludables, destacando este último por aportar, además de proteínas de alta calidad, ácidos grasos esenciales como el omega-3.
CANTIDAD VS. CALIDAD
A pesar de su importancia, el consumo proteico debe ser equilibrado. Algunas marcas comerciales destacan el alto contenido proteico de sus productos como estrategia de marketing, pero los veterinarios advierten que el exceso puede provocar problemas renales, especialmente en perros mayores o con patologías preexistentes. La clave para una nutrición óptima reside en encontrar el equilibrio adecuado, adaptado a las necesidades específicas de cada animal, y siempre bajo la supervisión de un profesional veterinario.