Pets Experts Magazine Junio 2026 | Page 48

BIENESTAR

HONGOS Y CÁÑAMO

La nueva vejez canina.

Miss Daisie, una perrita rescatada de 14 años, tenía sed pero ya no recordaba cómo beber. Se quedaba parada frente al bebedero, mirándolo como si fuera un misterio sin resolver. Su dueña, Angela Ardolino, reconoció los síntomas: disfunción cognitiva canina, el equivalente perruno del Alzheimer. En lugar de llamar al veterinario para pedir una receta, Ardolino fue a la alacena. Sacó melena de león, bacopa y extracto de cáñamo de espectro completo. En una semana, Daisie volvía a hacer contacto visual. Y a dar besos.

DE ARTRITIS A GRANJA
La historia de Ardolino empieza con ella misma. En 2015 le diagnosticaron artritis reumatoide y el médico le ofreció Humira, un medicamento ya vinculado al linfoma. Ella dijo que no, encontró el cannabis y sintió que el dolor desaparecía con el primer gotero. Indignada de que algo tan eficaz fuera ilegal, vendió su empresa, se formó con los primeros fundadores de dispensarios en Colorado y luego estudió en la Facultad de Medicina de la Universidad de Vermont. Ahí descubrió que todos los mamíferos tienen sistema endocannabinoide.“ Soy una gran amante de los animales”. Fundó una granja de rescate y la convirtió en su laboratorio.
EL ESTUDIO QUE NADIE ESPERABA
En 2024, Ardolino lanzó el ensayo Clarity: 30 perros mayores con deterioro cognitivo, 84 días de tratamiento con su fórmula a base de hongos y cáñamo. Los resultados dejaron a más de uno con la boca abierta: el 81 % mostró mejora cognitiva medible, los biomarcadores confirmaron menos inflamación y mayor crecimiento neuronal, y no hubo efectos adversos. Cero. Para ponerlo en contexto: esto no es un suplemento de moda. Ardolino lo describe como un modelo translacional para el Alzheimer humano.
ADAPTÓGENOS
Ardolino llama al cannabis“ la reina de los adaptógenos” porque todo lo que combina con él se vuelve más potente: melena de león, reishi, cordyceps, cúrcuma, lavanda. Su mensaje para los dueños de perros mayores es directo: un can de raza grande ya es“ senior” a los siete años.“ Tienes a una persona de 60 años caminando por tu casa y ni siquiera te das cuenta”. Y si esa persona de 60 años se queda parada frente al bebedero sin saber qué hacer, quizá ya es hora de revisar la alacena.