Paradigmas Vol. 4, No.1 | Page 66

Covarrubias, Osorio & Cruz
partículas”( Morin, 2006, pp. 119-120). Solo que, al hablar de“ partículas”, surgen dos cuestionamientos: ¿ a cuáles partículas se refiere? y ¿ partículas de qué? Luego recapacita:
Los objetos, se acabó por ignorarlo, son muy poco objetos. La idea de objeto no es más que un corte, un trozo, una apariencia, una faz, la faz simplificadora y unidimensional de una realidad compleja que se enraiza a la vez en la organización física y en la organización de nuestras representaciones antropo-socio-culturales( Morin, 2006, p. 176).
Con la recuperación de los planteamientos de Kant, Einstein, Bohr, Heisenberg, Morin y Martínez Miguélez, es posible considerar que hoy día existen suficientes elementos para construir una nueva racionalidad, cuya estructura esté dotada de un andamiaje categórico-conceptual dual, es decir, platónico-aristotélico. Esta nueva racionalidad necesita estar liberada de ataduras como la concepción corpuscular material de lo real, la de la energía como propiedad de la materia, la de la finitud de los“ objetos” y la de la separación sujeto-objeto. ¿ Por qué no pensar en la posibilidad de formular una teoría que piense lo real como cuerdas de energía en un espacio continuum y que el entrecruzamiento de estas genere espectros que hoy día son concebidos como materia?

Conclusiones

Las dos tradiciones que surgen desde Platón y Aristóteles no deberían leerse como determinismos del camino de la ciencia. Más bien, la intención de este artículo ha sido argumentar que muchos de los desarrollos recientes en filosofía, que tratan de responder a la pregunta sobre qué es la investigación científica, pueden entenderse mejor en el contexto de los dos caminos de la episteme que surgen del pensamiento griego. Tal como se ha expuesto, la ciencia se mueve con facilidad entre ambos caminos, a veces afirmando uno con más fuerza que el otro, pero nunca eliminándose.

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