Schnettler & Raab
cualitativa, dado que los investigadores deben comprar cámaras de video, cintas, trípodes, micrófonos, etc., con el fin de grabar los videos. Además, el análisis de los datos de video requiere de un almacenamiento intuitivo, de sistemas de catalogación de los datos en bruto, de un hardware potente y de una serie de herramientas de software para digitalizar, transcribir y analizar datos, así como para presentar los resultados de la investigación. Ahora, debido a su miniaturización y popularización, las versiones portátiles de los equipos de video se han vuelto cada vez más accesibles para los estudiantes; sin embargo, el gasto que implica la compra del equipo básico de investigación( que se ubica en algún lugar entre el equipo disponible para uso popular y el utilizado por los profesionales de la televisión) fácilmente puede ascender a decenas de miles de euros, sumados al tiempo y a la paciencia que se requieren para seleccionar el aparato y el software apropiados.
Además, su manejo también demanda de nuevas habilidades técnicas, las cuales no tienen precedentes en la investigación cualitativa. Y, a diferencia de otras formas más convencionales de la investigación cualitativa( por ejemplo, la observación participante o las entrevistas), la etapa de preparación toma mucho más tiempo en el análisis cualitativo del video. Esto puede causar un cierto retraso en el trabajo analítico, como los lapsos de tiempo muy prolongados que se consumen en el simple“ trabajo manual”. Como resultado, la investigación cualitativa puede, en cierto sentido, incluso volverse similar a la investigación cuantitativa: al igual que en las encuestas, se invierte mucho trabajo en la preparación, entrenando a los codificadores, manejando las colecciones de datos, etc.
Finalmente, uno de los problemas más sobresalientes son las cuestiones jurídicas de la grabación en video. Al igual que cualquier otra forma de investigación, el video análisis está sujeto a restricciones legales y éticas. Esto tiene que ver con preguntas tales como: ¿ dónde están autorizados a filmar los video analistas?, ¿ quién tiene permiso para registrar las interacciones sociales con fines analíticos?, ¿ cuáles de estas imágenes se pueden almacenar, analizar o incluso ser publicadas y, por lo tanto, ser divulgadas a un público más amplio? Aunque se han producido intensos debates sobre asuntos relacionados con la grabación de video en lugares públicos, se han centrado
106 | Paradigmas, jul.-dic., 2012, Vol. 4, No. 2, 79-122