Schnettler & Raab
del evento y no se les puede atribuir un estatus objetivo( Heath & Luff, 2000; Knoblauch, 2001). En segundo lugar, las observaciones de campo desempeñan un rol crítico en la investigación. La cámara de video de ninguna manera reemplaza al observador. Por el contrario, el cuerpo de datos de video tiene que ser sustancialmente enriquecido por los datos de la observación. Por lo tanto, mientras que las grabaciones se producen, el investigador debe tomar notas, las cuales más tarde enriquecerán el análisis de los datos de video. Y, en tercer lugar, los investigadores deben tener especial cuidado en disminuir cualquier reactividad durante la recopilación de los datos. Con base en los estudios que han investigado la reactividad de las personas hacia las cámaras, es posible saber que el dispositivo de grabación se debe colocar a una cierta distancia de la acción; tales investigaciones también han señalado que, dependiendo de la proximidad entre la videocámara y el observador, el uso de estas puede ser menos molesto para los participantes que la presencia misma de los observadores( Smith, McPhail, & Pickens, 1975).
Entonces, el problema de la reactividad, un tema de actualidad en los debates metodológicos, sin duda requiere una discusión más extensa, aunque bajo el auspicio de la aceptación cultural mencionada anteriormente, de las prácticas diarias de los medios audiovisuales y, en particular, de las grabaciones de video mismas. Es igualmente aceptado que cada videograbación factualmente encierra aspectos constructivos de aquellos que operan la cámara, ya sean personas del común o investigadores. Sus huellas quedan en la selección de la posición específica de la cámara, en las perspectivas que se realizan, etc., lo cual también está siendo documentado en el material.
Así, con el fin de evitar el círculo vicioso de una regresión epistemológica al infinito( a la cual puede conducir la argumentación fundamental, como han mostrado en forma patente una serie de debates a partir de la“ crisis de la representación”) es necesario discutir estos límites en relación con las condiciones cambiantes, tanto del cambio social en la vida cotidiana, como de las necesidades pragmáticas de la investigación.
98 | Paradigmas, jul.-dic., 2012, Vol. 4, No. 2, 79-122