Outlander Magazine Número 6 (enero 2018) | Page 76
está vez suplicando a Claire
que cuide de su hermano
moribundo.
Aquí vemos el único atisbo
de bondad. Randall ama a su
hermano. Quizás sea ese el
único eslabón que lo une aún
a los buenos sentimientos.
Pero ya Randall ha ido de-
masiado lejos. Su corazón
ha probado demasiadas
veces la satisfacción que le
da el hacer daño a los demás
y no desea desandar el ca-
mino ya hecho, así que en el
último momento también
daña a su querido hermano,
aunque sea después de
muerto.
Después de repasar los
acontecimientos que se nos
relata sobre el proceder de J.
Randall, vamos a hacer un
poco de Sigmund Freud.
Freud hubiera disfrutado de
lo lindo psicoanalizando a J.
Randall. Probablemente el
hubiera achacado la maldad
de Randall a algún trauma
de la niñez.
Yo me voy a contentar con
exponer mi modesta opinión.
Para mí Randall es una mez-
cla de varias patologías.
Puede ser que en algún mo-
mento de su vida sufriera el
ridículo de parte de alguna
mujer, como vimos que ocu-
rrió con Jenny, y que eso le
haya llevado a querer some-
ter a la gente como un acto
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de venganza hacia el ridículo
recibido.
También es posible que ese
ridículo obtenido de su expe-
riencia sexual con alguna
mujer le llevara a preferir la
compañía masculina. Lo
cierto es que, como dice
Diana, no se puede conside-
rar a J. Randall homosexual.
Él busca, no una satisfacción
puramente sexual sino una
satisfacción en el someti-
miento tanto físico como
mental de la persona, sea
hombre o mujer.
Por otro lado, que Randall
obtuviera placer en la tortura
es algo que les sucede a mu-
chos soldados, como ya he
mencionado.
Randall se siente atraído
desde un buen principio por
Jamie, pero no es tan sólo a
nivel sexual, aunque también
lo incluye, sino que utiliza el
sometimiento sexual para lle-
gar al sometimiento total.
Randall se siente atraído por
Jamie precisamente porque
le planta cara, porque se le
resiste. Si de un buen princi-
pio, Jamie no se hubiera re-
sistido, Randall no se
hubiera obsesionado tanto
por él. Enseguida hubiera
perdido todo interés. Por su-
puesto es mi opinión y se-
guro que otras personas lo
verán de otro modo.
Randall tiene como objetivo
doblegar a Jamie, tanto física
como sexual y mentalmente.
Pero no es que se sienta re-
compensado cuando ya ha
conseguido su objetivo, sino
que ya se siente recompen-
sado en el proceso. Por ese
motivo hace que el proceso
de sometimiento dure el má-
ximo de tiempo.
En resumen, Randall tiene, a
mí modo de ver, una mezcla
de perversión y de sadismo
que lo hacen un cóctel suma-
mente explosivo. Jamie tuvo
la desgracia de toparse con
él y la valentía que demostró
fue el desencadenante de
todo lo demás.
Otra posibilidad sería que
Randall fuera malo por natu-
raleza. Es decir, que sus ac-
ciones
no
estén
influenciadas por algo ex-
terno.
Debo reconocer que intentar
analizar la mente de un per-
turbado es sumamente difícil
y la razón de muchas de
esas acciones son aún un
misterio sin resolver hasta
para las mentes prodigiosas.