Outlander Magazine Número 6 (enero 2018) | Page 75
ta de Randall éste lo vuelve
a azotar hasta el punto de
que parece haber muerto.
Esta escena es vista por su
padre quien no puede sopor-
tar el sufrimiento de su hijo y
muere.
Jamie consigue huir ayudado
por unos amigos y se con-
vierte en un hombre buscado
por la justicia. A partir de ahí
J. Randall convierte a Jamie
en su obsesión más pre-
ciada.
El tiempo pasa y a J. Randall
le llega su oportunidad con
Jamie cuando éste es captu-
rado. Después de un mes en
la cárcel de Wentworth, se
disponen a colgar a Jamie
cuando en el último instante
llega Randall con una orden
de posponer la ejecución
Jamie sabe lo que significa
eso. Es la oportunidad per-
fecta para que Jonathan con-
siga su objetivo: someterle
tanto física como mental-
mente. Pero Jamie no está
dispuesto a ponérselo fácil.
Luchará como un Jabato
hasta el final. Prefiere mil
veces la muerte a ser un tí-
tere en las manos de ese sá-
dico.
Jamie es trasladado a un ca-
labozo de la prisión, donde le
es servida una comida abun-
dante. Jamie no le hace
ascos al pan. Necesita estar
fuerte para intentar desligar-
se de las cadenas.
Mientras tanto, Randall se
aprovisiona de otro hombre,
un forzudo con cerebro de
mosquito porque es evidente
que sabe que Jamie es físi-
camente más fuerte que él y
que no se va a quedar de
brazos cruzados.
Al principio Randall le ex-
pone las cosas con una tran-
quilidad pasmosa. El primer
golpe estratégico se lo da
con la noticia de que la carta
que había de salvar a Jamie
ha caído en sus manos y la
quema delante de sus ojos.
No obstante, Jamie no se
amilana y sigue sin ceder.
Luego Jamie cambia de es-
trategia y aparentemente
acepta enseñarle la espalda.
Cuando Randall piensa que
ya lo ha conseguido, se en-
cuentra con que Jamie lucha
con él, pero el otro hombre
se interpone y está a punto
de estrangular a Jamie.
Mientras tanto, Randall se
recupera y manda al hombre
que se detenga. En la mente
de Randall se halla trazado
un detallado plan en el que
no entra la muerte instantá-
nea de Jamie.
Randall pierde la paciencia
con Jamie y le propina un
mazazo en la mano iz-
quierda, precisamente la
mano que más utiliza. El
dolor es insoportable, pero
como ya dijo Jamie en una
ocasión, él puede soportar el
dolor físico mucho más que
otros hombres.
Más la idea de Randall va
más allá de infringirle dolor fí-
sico, sino que él quiere do-
blegarlo a nivel psicológico.
Quiere somerterlo, despo-
seerlo de ese orgullo y de
esa dignidad que tanto le
molesta. Pero tampoco con
eso tiene suficiente. Desea
ver como Jamie