LAS REUNIÓN Y EL JURAMENTO
La Reunión como su nombre indica es una reunión en la cual todos los hombres del
clan MacKenzie de las Highlands acuden al castillo Leoch para la celebración de una
gran fiesta con cacería y juegos tradicionales en la cual también hacen su juramento
al clan y a Colum, su señor o jefe del mismo. Leoch está de celebración y es la primera
vez que nos hacemos una idea de lo grande que es el Clan Mackenzie.
Todo miembro del clan que asista a la reunión está obligado a prestar juramento de
lealtad a Colum por lo que Jamie se mantenía oculto para evitar hacer el juramento a
su tío ya que aunque él es MacKenzie por parte de madre le debe lealtad al clan de
su padre.
Pero es durante la reunión cuando Claire planea huir a Craigh na Dun ya que todo el
clan está esperando el juramento y hay demasiado alcohol en sus estómagos para
preocuparse por ella. En su huida va a los establos a por un caballo; es ahí donde al
entrar tropieza con Jamie quien intenta quitarle la idea de la fuga. En ese momento
llegan varios Highlanders borrachos y les obligan a los dos a volver al castillo, cosa
que Jaime quería evitar a toda costa.
Una vez en el salón del castillo, la tensión es máxima en este punto ya que si Jamie
realiza el juramento pasaría a estar en la línea de sucesión, cosa que lo pondría en
el punto de mira de su tío Dougal. Por el contrario, si se negara a hacer el juramento,
tendría a todo el clan a su alrededor dispuesto a acabar con él.
La decisión no es fácil pero finalmente Jamie encuentra las palabras adecuadas para
prometer su lealtad al clan MacKenzie pero sin hacer el juramento. Colum sonríe hacia
su sobrino y todo se calma y comienza la celebración.
La celebración de la reunión y el juramento al jefe eran tradiciones esenciales de los
clanes. La herencia colectiva del clan, su duthchas, era su derecho a asentarse en
territorios en los que su jefe o la clase dirigente les daban protección. Este concepto
significa que la autoridad del jefe como guardián de la seguridad del clan era aceptada
por el resto; este reconocimiento o juramento al jefe es antiguo y es intrínseco al sis-
tema del clan. Es una confusión habitual pensar que todo aquel que lleva el nombre
del clan es un descendiente lineal de los jefes. Muchos miembros de los clanes, a
pesar de no ser parientes del jefe, tomaron como suyo su apellido para mostrar su
solidaridad, para conseguir protección o para obtener sustento en épocas de necesi-
dad.
Actualmente se continúan celebrando estas reuniones aunque su principal propósito
ha pasado a ser la conservación y la celebración de las tradiciones y de los juegos
de las Tierras Altas. El encuentro más importante de los últimos tiempos fue "The Gat-
hering 2009", que incluyó una convención de clanes en el Parlamento de Escocia.
LOS CLANES
Etimológicamente clan tiene su origen
en la palabra gaélica clann, que significa
"hijos de la familia".
El clan en sí era un grupo de gente unida
por la percepción de tener un ancestro
común. Todos sus miembros reconocen
a este padre fundador, real o mitológico,
humano o no, como símbolo de unidad
del clan. Las luchas por el territorio les
llevaron a desarrollar una sociedad jerar-
quizada en torno a un patriarca.
El parentesco que unía al clan, no impli-
caba necesariamente una relación bioló-
gica. También incluía la adopción, el
matrimonio e incluso lazos genealógicos
ficticios.
Los clanes normalmente estaban inte-
grados por grupos de entre 5.000 y
10.000 personas, y el conjunto de varios
clanes formaban la tribu.
El clan escocés, desde sus orígenes, es
un pueblo de carácter ganadero que se
desarrolla en un territorio hostil, tanto por
el clima como por las disputas entre gru-
pos.
En el siglo XII, durante el reinado de
David I (1083-1153) se crearon grandes
y pequeños señoríos feudales, la mayo-
ría de ellos de procedencia francesa.
Al establecer estos grandes señoríos
feudales, los dueños de estos territorios
promueven los célebres clanes escoce-
ses, que con el tiempo llegarían a sobre-
pasar el centenar.
Entre los primeros clanes estaban los
MacDonald, los Gordon, los Fraser, los
Munro, que ya existían en tiempos del
rey Malcolm II, o los Robertson, que afir-
man ser el clan más antiguo de Escocia.
En la actualidad hay más de quinientas
asociaciones de familias y clanes activos
distribuidas en diferentes países. Todas
desempeñan un rol fundamental en la
preservación y celebración de las tradi-
ciones y de la cultura escocesa.
OUTLANDER MAGAZINE 41