aparecen en textos impresos en letra redonda (o viceversa, en
redonda si el texto normal va en cursiva):
Ha publicado un interesante artículo titulado «El léxico
de hoy» en el libro El lenguaje en los medios de
comunicación, libro en el que han participado varios
autores.
3. Combinación con otros signos
a) Los signos de puntuación correspondientes al período en el
que va inserto el texto entre comillas se colocan siempre después
de las comillas de cierre:
Sus palabras fueron: «No lo haré»; pero al final nos
ayudó.
¿De verdad ha dicho «hasta nunca»?
c) Cuando lo que va entrecomillado constituye el final de un
enunciado o de un texto, debe colocarse punto detrás de las
comillas de cierre, incluso si delante de las comillas va un signo
de cierre de interrogación o de exclamación, o puntos
suspensivos:
En el caso de que deba colocarse una llamada de nota que
afecte a todo el texto entrecomillado, esta debe colocarse entre
las comillas de cierre y el punto:
b) El texto que va dentro de las comillas tiene una puntuación
independiente y lleva sus propios signos ortográficos. Por eso, si
el enunciado entre comillas es interrogativo o exclamativo, los
signos de interrogación y exclamación se escriben dentro de las
comillas:
Le preguntó al conserje: «¿Dónde están los baños, por
favor?».
«¡Qué ganas tengo de que lleguen las vacaciones!»,
exclamó.
De esta regla debe excluirse el punto, que se escribirá detrás de
las comillas de cierre cuando el texto entrecomillado ocupe la
parte final de un enunciado o de un texto.
«No está el horno para bollos». Con estas palabras zanjó
la discusión y se marchó.
«¿Dónde te crees que vas?». Esa pregunta lo detuvo en
seco.
«Si pudiera decirle lo que pienso realmente...». A Pedro
no le resultaba fácil hablar con sinceridad.
Rafael Lapesa señalaba que «es muy discutido el posible
influjo de las lenguas indígenas en la pronunciación del
español de América»1.
1
Historia de la lengua española, p. 545.
Si la nota solo hace referencia a la última palabra del texto
entrecomillado, la llamada debe colocarse delante de las comillas
de cierre:
Rodolfo Lenz llegó a afirmar que el habla vulgar de
Chile era «principalmente español con sonidos
araucanos1».