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ace unos cinco años escuché hablar de una tendencia viral llamada # UnaPalabra365. La premisa es de deshacerse de las resoluciones de año nuevo y elegir su lugar una sola palabra " que resume quién quieres ser y cómo quieres vivir ". Me gustó esta idea y en oración consideré una sola palabra para resumir cómo veo a Dios obrando en mi vida. Este simple paso revolucionó el año para mí, con una palabra que me sirve como una oración / respiración corta que me conecta a Dios, que está más cerca de mí que mi propio aliento. Esta oración de una sola palabra me recordó la presencia de Dios en mi vida, sus promesas para mí, y su fidelidad en cada estación del año.
Me doy cuenta de que es bastante audaz decir que una oración de una sola palabra revolucionó el año para mí. Pero la simplicidad de practicar la oración de una sola palabra trajo renovación a mi vida de esta manera:
� Me dio enfoque-una lente para ver cómo Dios estaba trabajando en mi vida. En lugar de ser una más entre las " cosas por hacer " en una apretada agenda-atascada, mi oración de una sola palabra proporciona un punto focal para ayudarme a volverme a Dios en vez de estar estresada entre los deberes y las distracciones.
� Se produjo un cambio significativo en mí – pasando de estar centrada en los resultados( como alimentar a mi adicción a los logros, constantemente obligándome a " mejorar ") a estar centrada formacionalmente. Al elegir mi oración una palabra, me uní a un tema que me di cuenta que Dios me estaba enseñando acerca de quién es él y quién soy yo en él.
� Se creó una consistencia de tranquilidad en mi vida. En el transcurso de un año, pasamos por muchas temporadas y emociones, que coinciden con el calendario o reflejan nuestras circunstancias. Mi palabra única proporciona un recordatorio de que no importa la temporada, no estoy sola. Esto me recuerda que tengo un sumo sacerdote que ha pasado por todo, y es abundante en la gracia y la misericordia que necesito.
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