Nuestra versión del Diario de Ana Frank | Page 20

Ana nos cuenta que le gustaría ir un año a París y otro a Londres,para estudiar arte y aprender nuevos idiomas. Desde el 11 de mayo 1944 hasta el 26 de mayo 1944 ( Gastón) En los primeros días Ana estaba ordenando los cuartos donde estaba refugiada y tenía que terminar de leer la primera parte de la biografía de Galileo, y terminó el día anterior la biografía del emperador Carlos V. Además escribió que era el cumpleaños de su papá. Éll y su mamá cumplían 19 años de casados y le regalaron sobre la vida de Linneo, otro sobre la naturaleza, un libro de Amsterdam desde el agua, una caja grande con 3 huevos, una botella de cerveza, un yogurt y una corbata. Ana cuenta que el señor y la señora estaban discutiendo sobre reforzar una muralla en el atlántico. Ana y su mamá no podían dejar de reír al igual que Peter. Ana se sintió mal el día anterior y cuenta que Peter tenía más necesidad que ella, decía que Peter le pedía varios besos antes de dormir. Ana bajó del desván y vió que un jarrón rodó por el suelo, y vió sus papeles mojados del suelo y preguntó qué había pasado y casi se pone a llorar, sube al desván, despejo y clasificó los papeles pegoteados y los colgó en una cuerda. Ana cuenta que su papá perdió 5 tarros de yogur en una apuesta con la señora Van Daan, y que una invasión no se produjo todavía. La tensión aumentaba y ella dijo que no todos los holandeses estaban del bando bueno porque seguían confiando en los ingleses y que nadie ve más allá de sus narices, de que los ingleses luchaban por ellos mismos. Ana contó que Bep se ha comprometido aunque para ninguno de ellos se alegraba demasiado, Bep pusó todo su empeño en el camino de la vida, ella creía que no iba a estar feliz con eso porque ella hace 4 semanas lo había dejado. Desde el 26 de mayo 1944 hasta el 13 de junio 1944 (Belén) En mayo de 1944 Ana expresa que estaba de mal humor, deprimida y sin esperanza. La agobiaban varios problemas: por un lado, el proveedor de legumbres, el problema de los judíos, el desembarco que hace esperar, la mala alimentación, la tensión nerviosa, la atmósfera deprimente, la necesidad de libertad, la carga y peligro que implicaban para sus protectores, el miedo a ser descubiertos. Ni siquiera todo esto los hacía desistir, amaban la vida y no habían olvidado la voz de la naturaleza. Ana deseaba que pasara algo pronto para eliminar la inquietud, así sabrán si deben vencer o perecer. En junio de 1944 fue el cumpleaños de Ana e inició el desembarco: bombardeo a gran escala en Calais, Boloña, El Havre y Cherburgo. Las tropas inglesas aterrizaron en