Notícies del Matarraña_2020 182_Juliol 2020_2 | Page 16

Edite: Mas Mut Produccions, S.L. Noguerets, 2 · 44586 Pena-roja de Tastavins // Depòsit Legal: T-1250-10 Redacció, maquetació i fotografia: Marc Martí, Marta Jiménez, Paula Viver, Sabina Colomé, José Blanch // Publicitat: 978 85 14 07 / 669 81 64 89 El COVID-19 condiciona la celebración de la fiesta de San Cristóbal Los conductores no faltaron a la bendición de vehículos que se celebró en Calaceite. PVS La imagen del santo presidió la bendición de vehículos en Valdeltormo. PVS En Arens de Lledó también tuvo lugar la tradicional bendición de vehículos. NDM Las eucaristías se celebraron siguiendo todas las medidas de seguridad. PVS San Cristóbal se suma ya a la lista de celebraciones que no han transcurrido con normalidad este año en el Matarraña. Desde Semana Santa, pasando por San Jorge y hasta las fiestas mayores no son pocas las festividades que se han visto alteradas de su habitual porvenir. El 10 de julio y los fines de semana más cercanos el paf REDACCIÓN trón de los conductores toma plazas, calles y avenidas de la comarca y ve desfilar año tras año a decenas de vehículos que se bendicen en honor al santo. Este año los coches, tractores e incluso bicicletas no han podido llenar las calles como es habitual. Municipios como Monroyo o Mazaleón cancelaron la totalidad de sus actos. Ni misas ni bendiciones ni cenas de convivencia tuvieron lugar en estas localidades. Otras, como Valdeltormo o Arens de Lledó prefirieron seguir con la tradición de la bendición de vehículos pero tampoco transcurrieron con normalidad. En estas localidades, se celebró la misa en honor a San Cristóbal cumpliendo con las medidas establecidas para los actos religiosos habituales. Además, los párrocos aprovecharon la ocasión para bendecir a los conductores que desfilaron cumpliendo con las medidas de distanciamiento social y en sus propios vehículos. Aun así, no celebraron las cenas de convivencia ni verbenas que suelen festejarse. Pero Calaceite ha sido una de las localidades que más ha notado la ausencia de esta fiesta. Este fin de semana es uno de los marcados en el calendario de los calaceitanos, que se reúnen desde el viernes por la tarde hasta la noche del sábado sucediendo bendiciones, comidas y sesiones de baile en honor al santo que cuenta con una ermita en su honor en el término municipal. La merienda en la ermita es uno de los actos más concurridos en Calaceite. Este año, la localidad se remitió a celebrarlo con la bendición a las puertas de la iglesia y una posterior misa.