Notícies del Matarraña_2020 182_Juliol 2020_2 | Page 16
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El COVID-19 condiciona la celebración de la fiesta de
San Cristóbal
Los conductores no faltaron a la bendición de vehículos que se celebró en Calaceite. PVS
La imagen del santo presidió la bendición de vehículos en Valdeltormo. PVS
En Arens de Lledó también tuvo lugar la tradicional bendición de vehículos. NDM
Las eucaristías se celebraron siguiendo todas las medidas de seguridad. PVS
San Cristóbal se suma ya
a la lista de celebraciones
que no han transcurrido
con normalidad este año en
el Matarraña. Desde Semana
Santa, pasando por San Jorge
y hasta las fiestas mayores
no son pocas las festividades
que se han visto alteradas de
su habitual porvenir.
El 10 de julio y los fines de
semana más cercanos el paf
REDACCIÓN
trón de los conductores toma
plazas, calles y avenidas de la
comarca y ve desfilar año tras
año a decenas de vehículos
que se bendicen en honor al
santo.
Este año los coches, tractores
e incluso bicicletas no
han podido llenar las calles
como es habitual. Municipios
como Monroyo o Mazaleón
cancelaron la totalidad
de sus actos. Ni misas
ni bendiciones ni cenas de
convivencia tuvieron lugar
en estas localidades. Otras,
como Valdeltormo o Arens de
Lledó prefirieron seguir con
la tradición de la bendición
de vehículos pero tampoco
transcurrieron con normalidad.
En estas localidades,
se celebró la misa en honor
a San Cristóbal cumpliendo
con las medidas establecidas
para los actos religiosos habituales.
Además, los párrocos
aprovecharon la ocasión para
bendecir a los conductores
que desfilaron cumpliendo
con las medidas de distanciamiento
social y en sus propios
vehículos. Aun así, no celebraron
las cenas de convivencia
ni verbenas que suelen
festejarse.
Pero Calaceite ha sido
una de las localidades que
más ha notado la ausencia de
esta fiesta. Este fin de semana
es uno de los marcados en
el calendario de los calaceitanos,
que se reúnen desde el
viernes por la tarde hasta la
noche del sábado sucediendo
bendiciones, comidas y
sesiones de baile en honor al
santo que cuenta con una ermita
en su honor en el término
municipal. La merienda en
la ermita es uno de los actos
más concurridos en Calaceite.
Este año, la localidad se
remitió a celebrarlo con la
bendición a las puertas de la
iglesia y una posterior misa.