Noches Poéticas 00 Noches Poéticas 01 | Page 16

Te pedí un beso y te fuiste

hacia el otro lado de la mesa.

A veces una mesa

es un abismo infranqueable

en sus dos vertientes.

Algo en tu interior

se apagaba suavemente,

lo vi en tus ojos sin brillo.

El brillo de los ojos dice todo,

habla por sí solo,

cuando el amor está cerca

son relámpagos,

cuando el amor se aleja

callan para siempre

y se dejan apagar

sin ninguna resistencia.

En tu caso el brillo quedó mudo,

distante, ¡se apagó!

como se apaga la cera muerta

en el fondo de un cuenco asesino.

Yo murmuré tu nombre,

pero los murmullos

solo son murmullos,

quedan quietos en el aíre,

quedan quietos en el tiempo.

Murmurar no es decir

con voz potente: ¡te quiero!

Murmurar es apagar,

la voz con el silencio del sufrimiento

en el otro lado de la mesa.

TUS OJOS MUERTOS

(Santiago Liberal)