LOS PINZONES DE DARWIN Y LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN
LA ESFINGE “PREDICHA” DE DARWIN Y WALLACE
Charles Darwin (1809-1882)
escribió en su libro “Diario del
viaje de un naturalista alrededor
del mundo” lo siguiente: “Lo más
curioso es la perfecta gradación
en el tamaño de los picos de las
diferentes especies de Geospiza,
desde el tan grande como
peculiar del picogordo común
hasta el del pinzón (…) El 25 de enero de
1862 Darwin recibió una
caja de orquídeas que le
envió el horticultor James
Bateman
(1811-1897).
Una de estas plantas, la
especie
Angraecum
sesquipedale tenía un
largo espolón de 30 cm.
Realmente, uno se podría imaginar que a partir de una escasez
original de pájaros en este archipiélago, una especie había sido
tomada y modificada para diferentes fines”. Los pinzones de
Darwin representan un caso de radiación adaptativa, es decir el
proceso que describe la rápida formación de una o varias especies
para llenar muchos nichos ecológicos (especiación). En su libro, “La fecundación de las orquídeas”, que trata
sobre la coevolución de estas curiosas plantas y de los insectos
que las polinizan, Darwin predijo que debería de existir una
mariposa nocturna (esfíngido) con una trompa lo suficientemente
larga como para libar el néctar del fondo del espolón de esta
orquídea.
La evolución de las especies, según Darwin y Wallace (1823-
1913) es la "descendencia con modificación", es decir, el conjunto
de cambios que experimentan las especies a lo largo del tiempo,
originando nuevas especies.
Para que se produzca esta
modificación, es necesario que exista, en primer lugar, variación en
la descendencia y que sobre ella actúe la selección natural, lo que
significa que los descendientes con mejores características (los más
aptos) sobrevivan en un medio en el que los recursos son
limitados, dejando una mayor descendencia, posibilitando así que
el rasgo aumente su frecuencia a lo largo de varias generaciones, lo
que provocará la adaptación de los organismos a las condiciones
del entorno, como le ocurrió a los famosos pinzones al colonizar los
nuevos territorios. En 1867 Alfred Russel Wallace (1823-1913) publicó un
artículo en apoyo de la hipótesis de Darwin y observó que la
esfinge Xanthopan morganii tenía una probóscide un poco más
corta que el espolón de la orquídea, por lo que supuso que era
posible que una especie o subespecie de esta mariposa debería
existir en Madagascar, en cumplimiento de los principios
evolutivos. En 1903, unas cuatro décadas más tarde y 21 años
después de la muerte de Darwin, la presencia de esta mariposa,
con el largo de trompa adecuado, fue confirmada en esta isla.
Pero no fue hasta 1997 cuando se confirmó que la mariposa de
Wallace y el polinizador de la orquídea de Darwin eran la especie
“predicha” por ambos.