inocente. Al no estar estructurado por la polaridad de lo público y lo privado,
define una polis tecnológica basada parcialmente en una revolución de las
relaciones sociales en el oikos, el hogar. La naturaleza y la cultura son
remodeladas y la primera ya no puede ser un recurso dispuesto a ser
apropiado o incorporado por la segunda. La relación para formar todos con
partes, incluidas las relacionadas con la polaridad y con la dominación
jerárquica, son primordiales en el mundo del cyborg. A la inversa de las
esperanzas del monstruo de Frankenstein, el cyborg no espera que su padre
lo salve con un arreglo del jardín, es decir, mediante la fabricación de una
pareja heterosexual, mediante su complemento en una totalidad, en una
ciudad y en un cosmos. El cyborg no sueña con una comunidad que siga el
modelo de la familia orgánica aunque sin proyecto edípico. El cyborg no
reconocería el Jardín d V