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Andrea de Cano “En la vida ordinaria, un hombre con un propósito fijo y que trata de conseguir a toda costa, es siempre superior a otros que viven sin plan alguno”. (Adolfo Hitler). Hay que tener en cuenta que el consumo excesivo de carnes, en especial la carne de cerdo es causante de desorden y de estados mórbidos a nivel físico-mental, lo que según algunos autores estimularía la obsesión y las relaciones sexuales indiscriminadas, cosa que favorecería la mezcla y el desorden racial. La necesidad de vigilar el consumo de carne es compartida por religiones históricas. Los cátaros consideraban el consumo de carne como una maldición. Las plantas surgen a la vida de la tierra ante la luz del sol. De esta forma, las plantas contienen la luz del sol, por lo que su consumo favorece la liberación de la cárcel sombría de la materia. Comerlas equivale a alimentarse de la luz solar. Muchos nazis celebres eran vegetarianos. Hitler practicaba el vegetarianismo, al menos desde 1924, tras conocer a Rudolf Hess estando en la prisión de Landsberg. El día de la boda de Baldur Von Schirach, Hitler le dio una nota a la novia con las instrucciones culinarias que debía tener en cuenta para cuando fuera a hacerles una visita: “Yo como todo lo que la naturaleza proporciona voluntariamente: fruta, verdura, grasas vegetales. Pero ruego me sea evitado todo aquello que los animales a su pesar: carne, leche y queso. Así pues, de un animal, sólo los huevos”. Hitler entendía que el vegetarianismo responde a la inclinación natural del ser humano y que el consumo de carne constituye una degeneración antinatural. “Quien en la historia no quiera ser martillo será yunque. Cuando quiso hacer historia y por consiguiente lo arriesgó todo con alegre estupidez fue todavía martillo. Cuando creyó que podía renunciar a las obligaciones de la lucha por la existencia pasó a ser y sigue siéndolo el yunque sobre el que otros libraron su lucha por la existencia”. (Adolfo Hitler). Hitler siempre tuvo mucho afecto por los animales, en especial por su perro Blondi y mostraba contrariedad por la afición a la caza de 67