Movimiento Integralista Americano Movimiento-Integralista-Americano | Página 291

Andrea de Cano más cruda. El comunismo ha llevado al terreno práctico lo que ciertas corrientes filosóficas formulaban tan sólo teóricamente: la posibilidad de un hombre que viva pesadamente en función de lo que es la dimensión más baja del ser humano. El comunismo representa la etapa de la cuarta casta en la que se edifica un hombre sin patria, sin nación, sin religión y sin familia. Puesto que para la tradición la materia es un símbolo del espíritu, la misma nos sirve principalmente para permitirnos percibir con la mayor claridad los desórdenes existentes operados en primer término siempre en la esfera superior. En la economía bien sabemos que de los tres factores que la componen, el trabajo, el capital (tierra o maquinaria) y el dinero, este último carece de valor intrínseco y es por lo tanto lo menos importante de todo, porque se lo puede sustituir fácilmente. En un orden subvertido, como el del Materialismo que actualmente vivimos, sucede en cambio que se convierte en el más importante de los factores. Noten ustedes , este absurdo, cómo desde hace un largo tiempo a esta parte, toda la economía de nuestro país está al servicio de la finanza, es decir del factor no productivo, por lo que hoy sucede que todo el trabajo de este país, así como todo su capital, va destinado a pagar los intereses de la deuda externa, generándose un empobrecimiento de la población como no se conociera ni en los regímenes más esclavistas. Y lo más curioso es que todo ello suceda sin que a nadie se le mueva un pelo y ni siquiera se pregunte el porqué. Debido a todos estos desatinos políticos-administrativos fue que los Fascismos en la historia fueron movimientos de reacción en contra de la profunda decadencia materialista que se mecanizara en forma acelerada en Europa principalmente a partir de la era inaugurada por la Revolución francesa. Dichos movimientos alternativos al sistema, dio una muy interesante interpretación de los mismos manifestando que, en tanto la democracia era el signo de la enfermedad de nuestros tiempos, los Fascismos, a la inversa, habían sido reacciones y movimientos restauradores de la humanidad normal. Y justamente, en tanto que representantes de una reacción acorde a la naturaleza del hombre, los mismos se habían ido manifestando a nivel social hasta ese entonces formulando las diferentes realidades que lo componen. QUE ASÍ COMO ÉSTE EN UN PLANO INDIVIDUAL, SE EXPRESA 291