Movimiento Integralista Americano Movimiento-Integralista-Americano | Page 290

Arcángel significó un movimiento político de gran envergadura, no sólo por su influencia e importancia numérica, ya que a su alrededor llegó a albergar en un determinado momento a más de un millón de personas, entre las cuales se encontraba lo más nutrido de la juventud rumana, representando el mismo un despertar pleno de la conciencia nacional en un momento de suma crisis en la que estaba en juego la vida misma de su nación, sino que además poseyó ciertos elementos esenciales que lo hacían diferente de los restantes movimientos europeos de carácter fascista de ese entonces y por lo cual podríamos decir que es único en sus características. Se quiere poner especial énfasis en el carácter peculiar que el mismo posee, porque, si los movimientos disolutorios que lo precedieron demostraron un rechazo o una indiferencia hacia los valores espirituales, el comunismo en cambio iba un paso más allá: llegaba hasta el odio y el combate sistemático en contra de lo sagrado. Algunos, entre los que se cuentan los que disminuyen su importancia y significación, han creído que el comunismo ha concluido al caer el muro de Berlín y con la disolución de los soviets. Ello sería lo mismo que decir que la revolución francesa o el liberalismo han fracasado porque ya no existe más la guillotina. Sin embargo, el mismo sigue más vivo que nunca: sus consecuencias, sea el liberalismo como el comunismo, son las que hoy se viven en esa síntesis de estos dos flagelos padecidos por la humanidad que es la democracia moderna, en donde se han sublimado las dos grandes banderas de esto dos grandes sistemas, la de una libertad, pero indiferente e incluso contrapuesta a la verdad, y la de una igualdad en antagonismo con la equidad y el orden natural. Cabe mencionar las etapas terminales de la decadencia dicho por René Guenón quien las distinguiera de la siguiente manera: la etapa de antitradición, primer movimiento hacia la disolución, y la contratradición, el segundo que le sobreviene consecuentemente. O también, si se quiere expresar en un léxico teológico, entre jehovaismo y satanismo. El primero, al significar relativismo o rechazo por la existencia de la verdad universal, desembocaba en una aptitud de olvido o indiferencia hacia lo sagrado, el segundo en cambio, al negar un orden natural y jerárquico, confluía consecuentemente en una actitud de enfrentamiento hacia aquella esfera. Dicho movimiento se caracterizaba principalmente por el materialismo, pero en su forma 290