Movimiento Integralista Americano Movimiento-Integralista-Americano | Página 109

Andrea de Cano la expresión de sus pensamientos en todos los terrenos. Aquí se manifiesta la confianza del integralismo en la salud Hispana. Una vez que el pueblo está desintoxicado por la segregación de los enemigos de la raza, que a estos adversarios de un renacimiento patriota les haya sido quitada las posibilidades de una contaminación espiritual, entonces la hipnosis mediante “periódicos mundiales”, cinematógrafos judíos y bastardos de la radiodifusión cederá poco a poco y volverá de nuevo a aparecer un pensamiento sin prejuicios que será simultáneo con un saneamiento general de la vida pública. Símbolos de la vida. El ser humano no puede captar y representar el mundo, la vida, en su inmediatez. La esencia de la vida en su interrumpida actividad, la esencia del espíritu humano y de la conciencia, en cambio, en lo interrumpido, lo intermitente. Sin este ritmo espiritual no sería posible ni una sola obra de arte, ni un solo pensamiento elaborado de la ciencia, ni sería posible una sola acción heroica. Esta profunda diferencia entre el proceso vital interrumpido, fluente, orgánico y la esencia de nuestra capacidad de comprensión, nos obliga a distinguir aún más y llamar aquellas formas a nuestra conciencia con cuya ayuda el ser humano se apropia el mundo, lo subyuga o le sirve. La intuición actúa convenciendo o provocando negación de una manera directa. Un conocimiento acerca del problema en cuestión lo podemos alcanzar sólo mediante un esquema racional, y el ser humano es impulsado mediante el incentivo de la voluntad. La intuición trabaja según sus eternas leyes siempre con símbolos. La bandera, es pues la máxima alegría de la fuerza de un país y del valor del sacrificio nacional. Es también un símbolo lo que hoy también es llevado por el movimiento integralista, en cantidad ilimitada a través de las calles de aldeas y ciudades pr incipales. Este símbolo nos muestra en color y dibujo directamente lo que conocemos teóricamente y queremos interiormente. Alrededor de este símbolo se agrupan día a día, mes a mes, año a año siempre nuevos pensamientos, siempre nuevos valores, siempre nuevos sacrificios, y así no sólo el nuevo paño de la bandera mismo se convierte en un símbolo, sino también los hombres que llevan estas banderas. A esta nueva divisa pueden adherirse interiormente sólo seres humanos que son condicionados por los 109