Planteadas estas cuestiones mediante un esquema, se podría re-
presentar con un cuadrado dividido por una equis central que lo
cruza y que lo divide en cuatro partes, en la parte inferior se en-
contraría el mal representado por el color negro, este color en
principio es benigno, pero su relación con el mal se debe a que el
mal es un error que surge de la oscuridad intelectual y la ignoran-
cia. En el lado superior se encontraría el bien, que representa la
luz, el conocimiento, y el progreso. Hay que tener en cuenta que
el progreso siempre va de la ignorancia hacia el conocimiento o
del mal hacia el bien y nunca al revés a diferencia de lo que afir-
man quienes adoran al mal. Porque aunque no lo quieran recono-
cer, el bien no necesita del mal para existir. Es diferente en el caso
de los valores benignos del cosmos como el masculino y el feme-
nino que si necesitan colaborar de forma armónica y continua por
el bien común. Es cierto que el bien y el mal son opuestos igual
que los sexos masculino y femenino, o los polos positivo o nega-
tivo de un campo magnético, pero a diferencia de ellos el mal no
es necesario para el progreso de la humanidad, porque él mal es la
consecuencia del error de considerar la injusticia como la norma
58