Mis ideas filosóficas con gráficos | Page 27

pudieran producir. Aunque no puedo descartar que en el futuro este sistema pueda ser considerado ideal para vivir, sin embargo creo que es mejor utilizarlo solo como ayuda a la gravedad plane- taria o a la gravedad centrifuga, pero no como un sistema de gra- vedad propiamente dicho, porque el efecto del magnetismo solo actúa sobre la ropa o el calzado, pero no sobre las personas, por ello, es más lógico considerarlo solo como un sistema auxiliar. Es posible que algún día se consiga crear un sistema de gravedad idéntico al natural, basado en un campo de fuerza, pero aunque eso fuera posible, yo considero más cómodo el sistema centrífu- go, porque por un lado se evitan las interferencias que los campos de fuerza o magnéticos tendrían si se instalan en las distintas plantas de una nave, y por otro lado se evita la paulatina disminu- ción del campo gravitatorio si se instalan los generadores de fuer- za en la base de las ciudades o naves. En cambio, con el sistema centrífugo, cada planta puede generar su propia fuerza de grave- dad sin interferir con las demás. Tampoco me parecen dignas de tener en cuenta las críticas al sistema de gravedad centrífugo de quienes afirman que puede producir mareo o alteraciones del oído interno, porque este efecto sería infinitamente menor al que sien- ten los marineros en sus barcos y sin embargo esto no les impide navegar. Lo cierto es que a día de hoy no se conoce ningún siste- ma para conseguir gravedad mediante el uso de un campo de fuerza idéntico al terrestre, por ello, me parece lógico tener en cuenta estos dos sistemas que en cambio sí se encuentran dentro de las posibilidades humanas en el espacio de tiempo inmediato. LAS CIUDADES ESPACIALES Como ya he mostrado en los esquemas anteriores el sistema de gravedad centrífugo también se puede utilizar sobre la superficie de los planetas o lunas, sin embargo, otra opción posible para vi- vir sería instalar las ciudades compactas en el espacio. Con las ciudades espaciales se tendría la ventaja de evitar los caprichos climáticos de los planetas, además sería posible realizar una vuel- ta alrededor del planeta cada veinticuatro horas, de forma que el día dure lo mismo que en la tierra. También se podría evitar el gasto de energía que los cilindros rotatorios pudieran tener en las 27