reduce todo lo posible el uso de maquinaria y se favorece el ejer-
cicio físico, esto además sería un buen método para ahorrar ener-
gía. Otro método adecuado para evitar la pérdida de masa muscu-
lar en los mundos de baja gravedad sería algo tan simple como
aumentar el peso de los objetos de uso cotidiano, de este modo la
sensación al cogerlos sería similar a la que se tendría sobre la su-
perficie de la tierra.
Como se ve en la ilustración, los electroimanes se encontrarían
situados a cierta distancia del suelo, con el fin de dispersar la
fuerza de atracción para que no sea demasiado intensa. Otro in-
conveniente que tiene este sistema, es que en el caso de instalarse
en distintas plantas, los campos de fuerza se pueden interferir en-
tre sí, porque el magnetismo no actúa desde abajo hacia arriba,
sino desde el generador en todas las direcciones. Sin embargo, es-
te efecto apenas se notaría, porque los materiales magnéticos de la
ropa estarían principalmente en la parte de abajo, por lo tanto muy
alejados de los generadores magnéticos de las demás plantas. Con
el fin de minimizar los efectos del magnetismo estos sistemas solo
se utilizarían para desplazarse de un lugar a otro, pero de estar de-
tenidos o sentados se mantendrían desconectados. Por este motivo
en las viviendas sería mejor usar electroimanes y en las zonas de
tránsito continuo imanes permanentes. Creo que el magnetismo es
inofensivo para la salud si se utiliza de forma moderada, sin em-
bargo tampoco es descartable que pueda tener alguna influencia
sobre ella. Estos efectos se podrían reducir utilizando filtros para
las radiaciones electromagnéticas, de este modo pasarían solo las
hondas magnéticas, pero no las radiaciones que los electroimanes
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