toda la verdad, por ello, en muchas ocasiones los timadores pro-
vocan con mentiras una sensación de urgencia en los ciudadanos
para que se plieguen a sus intenciones sin meditar de forma tran-
quila sus afirmaciones, otras veces simplemente halagan su vani-
dad, diciéndoles que todas las virtudes les pertenecen y todas las
culpas son de los demás, esto es lo que suelen hacer las sectas
destructivas y los partidos nacionalistas, siembran el odio entre la
gente culpando de todo siempre a los demás, pero sin reconocer
ninguna culpa propia, y si esto no es suficiente utilizan la intimi-
dación, afirmando que les ocurrirán males irremediables si se nie-
gan a someterse a ellos. Estos seres despreciables solo persiguen
dinero o inflar su propio ego a costa de los demás, por ello, la
única solución segura para mantener el timón derecho en la senda
de nuestra vida es mantener siempre la duda como nuestro princi-
pal defensor, incluso la duda de aquello en lo que creemos, pues
las verdades de hoy serán las mentiras de mañana, pues la ciencia
siempre tiene la costumbre de ponerlo todo en duda solo unos
cuantos años después de que una idea se implanta. Solo cuando el
hombre entienda que el camino hacia la luz requiere de su propio
esfuerzo, y que la solución es mantener siempre la duda como su
principal valedor, solo entonces estará en condiciones de apartar
del camino a esos timadores y podrá seguir seguro hacia la luz.
LA ATENCIÓN A LA INFANCIA
Vivimos en una sociedad materialista en la que parece que solo se
tiene en cuenta la obtención de dinero. Los adultos se pelean por
quien tiene el puesto de trabajo más destacado y se olvidan de que
la atención a los niños es también una parte esencial en la calidad
de vida.
El feminismo habla mucho sobre los derechos del niño, pero al
mismo tiempo le niega el derecho a tener a su madre el tiempo
necesario en los primeros años de su vida al plantear como un ob-
jetivo prioritario para la mujer la competencia con el hombre en el
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