EL MITO DE ADÁN Y EVA
En realidad el mito de Adán y Eva se deriva de intuir que el uni-
verso se encuentra dividido en fuerzas masculinas y femeninas.
Un ejemplo de ello son los campos magnéticos, la relación entre
el sol y la tierra o el día y la noche. Por lo tanto es necesario darle
a cada cosa su justa medida y reconocer que las distintas creencias
religiosas están llenas de mitos imaginarios, pero con un cierto
grado de verdad, por ello, es un grave error tomarse las escrituras
bíblicas al pie de la letra.
En realidad la vida orgánica en la tierra comenzó cuando los espí-
ritus de los seres existentes en este planeta comenzaron a trabajar
para construir los cuerpos en los que poderse reencarnar, pues del
mismo modo que la energía pura no tiene capacidad para expresar
fuerza si no se combina con la materia, del mismo modo los espí-
ritus que son principalmente energía necesitan un cuerpo material
en el que poderse manifestar, esto es debido a la gran cantidad de
acontecimientos que la encarnación proporciona, pues la materia
de nuestros cuerpos así como la de los planetas y estrellas son vi-
da independiente, pues los planetas y las estrellas también son se-
res vivos inorgánicos y es esa capacidad de actuar de forma inde-
pendiente la que al combinarse con nuestros espíritus produce la
gran variedad de acontecimientos no previstos que hace que la vi-
da sea emocionante, el hecho de vivir en un medio no dominado
completamente por nosotros, así como la capacidad para olvidar,
tienen el beneficio de poder vivir de nuevo las mismas emocio-
nes, como si ocurrieran por primera vez. Es esa sensación de sen-
tirnos frágiles en un cuerpo mortal y un universo que actúa por su
cuenta lo que hace interesante la reencarnación. En este caso tam-
bién se demuestra la bipolaridad del cosmos, pues el espíritu re-
presenta la inmortalidad y la energía, y nuestros cuerpos la morta-
lidad y la materia. Por lo tanto, el destino de nuestros espíritus es
reencarnarse de manera indefinida en el mundo y vivir la gran
cantidad de acontecimientos que el universo nos puede propor-
cionar, esto será especialmente emocionante cuando el mundo
termine su evolución y las guerras queden totalmente rechazadas,
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