Mis ideas filosoficas 3 | Page 86

EL MITO DE ADÁN Y EVA En realidad el mito de Adán y Eva se deriva de intuir que el uni- verso se encuentra dividido en fuerzas masculinas y femeninas. Un ejemplo de ello son los campos magnéticos, la relación entre el sol y la tierra o el día y la noche. Por lo tanto es necesario darle a cada cosa su justa medida y reconocer que las distintas creencias religiosas están llenas de mitos imaginarios, pero con un cierto grado de verdad, por ello, es un grave error tomarse las escrituras bíblicas al pie de la letra. En realidad la vida orgánica en la tierra comenzó cuando los espí- ritus de los seres existentes en este planeta comenzaron a trabajar para construir los cuerpos en los que poderse reencarnar, pues del mismo modo que la energía pura no tiene capacidad para expresar fuerza si no se combina con la materia, del mismo modo los espí- ritus que son principalmente energía necesitan un cuerpo material en el que poderse manifestar, esto es debido a la gran cantidad de acontecimientos que la encarnación proporciona, pues la materia de nuestros cuerpos así como la de los planetas y estrellas son vi- da independiente, pues los planetas y las estrellas también son se- res vivos inorgánicos y es esa capacidad de actuar de forma inde- pendiente la que al combinarse con nuestros espíritus produce la gran variedad de acontecimientos no previstos que hace que la vi- da sea emocionante, el hecho de vivir en un medio no dominado completamente por nosotros, así como la capacidad para olvidar, tienen el beneficio de poder vivir de nuevo las mismas emocio- nes, como si ocurrieran por primera vez. Es esa sensación de sen- tirnos frágiles en un cuerpo mortal y un universo que actúa por su cuenta lo que hace interesante la reencarnación. En este caso tam- bién se demuestra la bipolaridad del cosmos, pues el espíritu re- presenta la inmortalidad y la energía, y nuestros cuerpos la morta- lidad y la materia. Por lo tanto, el destino de nuestros espíritus es reencarnarse de manera indefinida en el mundo y vivir la gran cantidad de acontecimientos que el universo nos puede propor- cionar, esto será especialmente emocionante cuando el mundo termine su evolución y las guerras queden totalmente rechazadas, 86