llas tribus primitivas que vivían en tiendas de piel, a ellas los te-
rremotos no les causaba ninguna preocupación, en cambio a los
ciudadanos actuales mucho más preparados técnicamente sí, por
eso es necesario no limitarse a maldecir a los elementos o rezar,
porque siempre podemos usar nuestra propia inteligencia para so-
lucionar el problema. Porque esta no es solo una cuestión econó-
mica, en este caso como en muchos otros más vale la maña que la
fuerza.
78