MIS HISTORIAS MARRUECAS LIBRO de HISTORIAS MARRUECAS | Página 86

Acabada la ceremonia y el desayuno, unas horas más tarde marché rápidamente para coger el tren que me llevara hasta Algeciras y embarcar para Marruecos. Los novios coincidieron en lo mismo, ellos marchaban para disfrutar de su “luna de miel,” en el mismo tren que yo, ellos para Málaga. Fuimos a la estación de ferrocarril, pero...los trenes venían tan abarrotados que no vendieron ni un billete en taquilla, casi no pararon siquiera en la estación de Cabra. Esta anomalía la produjo de la movilización militar y que a mí me afectaba mucho. En taxi nos fuimos a Puente Genil, allí hicimos el transbordo de trenes. Yo me subí en el que iba para Bobadilla y luego Algeciras. Mi hermana Isabel y Pepe en el tren que iba para Málaga, ellos llevaban billetes de 1ª clase, por lo que no tuvieron problema, sin embargo, el que iba yo para Algeciras, abarrotado que no encontraba asiento libre. Yo fui sentado en mi maleta dentro de WC hasta Algeciras. Fue un viaje verdaderamente horroroso, la mayoría de los pasajeros... Soldados, que estaban de permiso ilimitado para licenciarlos. En Algeciras nos ocurrió otro tanto, coger un barco era un problema, tuvieron que fletar varios, para poder pasar el estrecho a tantísima persona, sobre todo de militares, de las diferentes Guarniciones repartidas por todo el Protectorado. Cuando llegué al Cuartel otro problema, no teníamos donde dormir, todas las Compañías estaban abarrotadas y tuvimos que acomodarnos en la oficina de Cartografía, encima de los bufetes y mesas, con un jergón que conseguí llenarlo de hojas de masorcas secas, así pude salir del apuro. Hay que tener en cuenta que eran dos las Quintas que había acuarteladas y los dormitorios de las Compañías no daban para más. Yo menos mal que tenía mi mesa en la oficina. 86