MIS HISTORIAS MARRUECAS LIBRO de HISTORIAS MARRUECAS | Page 136

yo. Al hebreo dicen que le dió por arrancar los llamadores de alguna que otra puerta de Alcazarquivir y… a Jaime por cantar , y a mi cuñado Pepe con su eterna melodía de My Way, del inigualable Sinatra. No sé cómo iría yo. Lo que sí sé, fue desperté en la bañera. Bajo la ducha de la casa de Pepe Espinosa, en bolas. Preguntado… ¿Qué ha “pasáo”?... Ya fresco como una lechuga. Me fui hacia el hotel, pero acompañado por Sentob el hebreo. Que vivía por el mismo sector, con su “valioso” botín de llamadores de puertas. Esto pasó porque mi hermana Isabel y la única niña entonces, María Isabel, que tenía solo un par de añitos, se encontraban en la ciudad de Arcila, pasando aquel tórrido verano del año de gracia 1954. Esta otra historia de Pepe y su inseparable amigo Víctor ocurrió en Arcila, donde los dos matrimonios pasaban sus vacaciones alejados del calor de Alcázar. Otro de aquellos veranos “fresquitos” …52/54º. Esto fue en l956. Esta vez iba acompañado de Otilia y estábamos entonces recién casados. Vivíamos en una pequeña casita, en línea de su bonita playa. Muy cerca de la almadraba que tenía este pequeño pueblo junto al Océano Atlántico de mis cercanos recuerdos, de cuando yo estaba como soldado de Regulares de Arcila núm. 6. Era una grata reunión, formada por los inseparables Pepe Espinosa & Víctor. También había en el grupo un Capitán de Regulares vasco, ya licenciado, llamado Bengoechea, que entonces era mi teniente cuando yo estaba allí en 1952, al que le tenía manía… Porque la tomó conmigo, en venganza de que me marché de mi Grupo de Regulares de Arcila, para 136