MIS HISTORIAS MARRUECAS LIBRO de HISTORIAS MARRUECAS | Page 124
presente en el destacamento de mando. Me lo hace saber a
voz en grito y yo marcho al puesto de mando. Allí me dicen
que mi padre se encontraba grave y que me vaya al pabellón
para esperar a que me faciliten la documentación precisa
para desplazarme a mi pueblo.
Así lo hice y al rato recibo otra llamada telefónica y era de mi
tía Rosario desde Alcazarquivir, o Kasar el Kebir (Castillo
Grande) y me dice que…--¡Qué pena lo de tu pobre
padre!...yo pregunté qué ha pasado?...--¡Que murió ayer! --
¿No lo sabe? me dice. Yo recibí un cubo de agua fría y la
pena me ahogaba. También me dice que mi tío Felipe
(hermano de mi madre), iba de camino a verme.
Efectivamente llegó mi tío en una Valenciana S.A. bus que
hacía el recorrido de Alcázar a Arcila y T, zenín. Nos dimos
un abrazo y me acompañó un buen rato hasta que regresó,
dándome un poco de dinero para afrontar mi regreso a
Cabra.
Y comenzó mi odisea: Me tuvieron en el Campamento dos
días esperando la documentación para regresar y por fin
recibo mi orden de viaje, cogiendo la primera Valenciana que
me llevó a Tetuán, allí cambié de bus para Ceuta y embarque
en la conocida Paloma, un barquito que hacía de correo entre
África y la península. Llegué a Algeciras y un tren correo me
llevó hasta La Roda de Andalucía, trasborde en otro correo
hasta Bobadilla y de nuevo otro trasbordo hasta Puente
Genil, cuando llegue allí era casi de noche y me quede en esta
estación… La famosa tierra de la Carne Membrillo sin tener
combinación alguna para Cabra.
Me fui para una fonda a cenar y estando cenando un
camionero se sentó junto a mí y yo le pregunté: ¿Va Ud. hacia
Cabra?, eran las once de la noche, me dijo que no, que iba
hasta Lucena y le pedí si me podía llevar, este buen hombre
me dijo que si y marche con él. Llegamos a Lucena sobre las
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