MIS HISTORIAS MARRUECAS LIBRO de HISTORIAS MARRUECAS | Page 107
hiciera uso del matrimonio hasta que la joven tuviese más
edad. Vivían con la madre del hombre. Un día tuvo que
ausentarse la madre por motivos familiares…Motivo este
que lo aprovechó su esposo para obligarla a al acto sexual.
Al parecer la niña lo rechazaba asustada.
Este sujeto, no tuvo más que asesinarla y esconder su cuerpo
bajo unas chumberas algo alejadas de su poblado. Al
regresar la madre le preguntó: ¿Dónde está Layla?,…(niña
en árabe). Contestó el esposo, que se había marchado con su
familia a la ciudad. Al hacer gestiones y no aparecer la chica
en varios días, un raro olor hizo que se descubrieran el
cadáver a los pocos días semi-enterrada.
Este hombre fue detenido y llevado a la cárcel de la ciudad.
Pasaron el Parte a Negociado para efectuar los trámites
correspondientes. Posteriormente fue juzgado por las
autoridades marroquíes, que no son muy duras a este
respecto de la edad de las musulmanas en su matrimonio.
Sobre “Vagos y maleantes”.
Este sistema con los presidiarios españoles, lo teníamos
establecido también en la Prisión de Alcazarquivir. El
director de la Prisión era una excelente persona. Se llamaba
don Abelardo Rodríguez. Tenía un aspecto bonachón, de
carácter jovial, muy guasón.
Le ocurría algo curioso “un tic nervioso”, que cuando le
dabas una palmadita en el hombro…él lo repetía con la
persona que estaba próxima a su lado, pero ¡con violencia!
Esto daba pie a muchas bromas con los amigos, y…
especialmente si estaba a su lado el Comandante Interventor
o alguna otra personalidad. Recuerdo una vez en el
Despacho del Interventor, que el teniente le dio un golpe en
el hombro al señor Abelardo y este lo repitió con una mayor
107