b) La conformación de nuevos asentamientos urbanos en espacios intersticiales de la ciudad, algunos
de ellos localizados en lugares altamente insalubres, tales como bajo autopistas, a la vera de las vías
del ferrocarril, etcétera;
c) La propagación de un mercado inmobiliario informal y discrecional de venta y alquiler de piezas
y viviendas.
Respecto al mercado inmobiliario informal es destacable el crecimiento de la modalidad de alquileres
de piezas de inquilinato, en espacios que suelen ser altamente insalubres. Hasta el momento, la
población inquilina ha sido invisibilizada por las políticas de regularización y urbanización de villas.
En varias oportunidades integrantes de los equipos técnicos del Instituto de Vivienda señalaban que
la política que tiene el Programa respecto a los inquilinos es de total anuencia: “De los inquilinos se
hacen cargo los dueños”.
¿Qué hacer?
Consideramos que, en primer lugar, sería necesario adoptar políticas preventivas, que favorezcan el
acceso a la ciudad formal por parte de los sectores de menos recursos; en segundo lugar, es necesario
reactivar el programa de regularización y urbanización de villas a partir del incremento de recursos
económicos y humanos para acelerar los tiempos y cobertura del programa; y por último, contemplar
la incorporación de la población inquilina de las villas como población “beneficiaria”.
En el año 2009 en un lote, detrás de nuestra EMEN nº3 DE 19, donde se encontraba –entre otras
cosas – una canchita de futbol, se vivieron momentos de zozobra en la escuela a raíz de una toma del
lote lindante de aproximadamente una hectárea. En un primer momento, cuando comenzó a
parcelarse el lote, hubo amenazas de erradicación por parte de las fuerzas de seguridad. Los vecinos
resistieron con las mujeres embarazadas al frente del conflicto. Algunos de ellos decían que: “Es
preferible hacer casas para los que necesitan que tener un lote abandonado, lleno de yuyos, con
autos robados…” Además: “En ese lote el GCBA de Mauricio Macri había prometido hacer un
polideportivo y salita de primeros auxilios”. Sin embargo este gobierno que se jacta de cuidar el
espacio público, nunca implementó políticas públicas, como hacer viviendas, polideportivos, plazas,
o la salita de primeros auxilios prometida.
Los diferentes gobiernos – dictatoriales o democráticos – ya han demostrado cuál es su política hacia
las villas. Resolver estos problemas quedará en manos de la organización de sus habitantes, junto a
las organizaciones que ya han demostrado su compromiso con el otro.