MIRADAS DEL SUR - BAJO FLORES | Page 13

entre otros. Es decir, debido a una serie de elementos que no han sido contemplados en el diseño e implantación de esta política, las viviendas ofrecidas se han convertido en un hábitat insatisfactorio para sus residentes y alejado de las necesidades de sus habitantes. La política de radicación, como respuesta hegemónica a la problemática de las villas en la ciudad desde 1983, tampoco ha logrado cumplir con los objetivos propuestos en sus casi treinta años de implementación. Como hemos visto, durante todo este tiempo se han realizado obras de infraestructura, pavimentación y apertura de calles, construcción de vivienda colectiva e individual nueva y equipamiento comunitario. Sin embargo, los avances fueron exiguos con la desventaja que, a medida que va transcurriendo el tiempo, las villas continúan creciendo a un ritmo vertiginoso. Esto ocasiona, por un lado, la poca factibilidad de implementar las propuestas de urbanización elaboradas, ya que estas fueron diseñadas para cada villa teniendo en cuenta una determinada cantidad de población en un determinado tiempo. Y por otro lado, la distancia cada vez más significativa e insalvable entre los avances estatales en materia de hábitat en villas y la demanda habitacional que se crea en éstas de forma continua e ininterrumpida. En relación con este último punto – si tomamos en consideración los datos provisorios del último censo nacional y otros relevamientos realizados en la ciudad de Buenos Aires – observamos que mientras el total de la población de la ciudad de Buenos Aires ha crecido sólo un 4.1% entre el período intercensal (2001-2010), algunas villas han crecido más de un 100% y otras rondan en porcentajes similares. Cada diez años, aproximadamente, las villas duplican su población y esto viene sucediendo desde fines de la década de los 80. Actualmente, se estima que unas 200.000 personas residen en éste tipo de poblamiento. Por lo expuesto, consideramos que en primer lugar las políticas de radicación y urbanización de villas implementadas hasta el momento han tenido alcances variados aunque fundamentalmente insuficientes; en segundo lugar, éstas no operan sobre las causas del origen y crecimiento de los asentamientos precarios e informales, por el contrario son políticas ex post y, como las define Smolka (2002), s ???????????????????)????????????Ž?????????????????????????????????????????????????????????????????????)???????????????????????????????????????????????????????????????????????????)?????????????????????????????????????????????????????????????????????????)???1?????????????????????????????????????????????????????((0