Mictlantecuhtli número cero RevistaAntropologica2 | Page 38

fuerte golpe en la cara que me dejo desmayado hasta que por fin pude abrir los ojos cuando la pareja entraba a la habitación, con todas mis fuerzas traté de pedir ayuda, pero no salían palabras de mi boca y ninguno de mis músculos respondía ante las indicaciones que les mandaba. Es así como un idiota, como yo, termina en el jacuzzi de un hotel entre sangre y hielo, sin un riñón y al borde de la muerte. A lo mejor es lo que llaman Karma, pensé antes de perder la conciencia en la plancha del hospital.