Microhistoria Miraflores 1 | Page 88

Ismael Sierra Estrada compañero de trabajo de Gilberto Molina.
Alguien le había dicho que yo tenía semillas suficientes para vender. El señor entró, me saludó, y me dijo:
“ Lo he estado buscando desde medio día, Ismael. Necesito que me venda 25 mil estaquita de semilla de coca. Yo lo embolsaré en lona y llevaré para México, porque pienso cultivar allá.”
Estábamos en eso cuando aparecieron esos manes.
Ellos no sabía que yo estaba adentro con Francisco y la familia Vallejo que estaba en México. Gracias a mi Dios, todo en mi vida desde pequeño he tenido buenos compañeros de familias pudientes.
Desde muy jovencito, conocí los comerciantes más grandes que era de San José. Una de esas personas pudientes de esa época, era el señor Echeverry, socio de don Barrera. Estos señores. En esa época, tenían 25 carros cargando comida y mercancías, lo que fuera. De Villavo de Bogotá, por la trocha que venía a San José.
Existía un planchón en Puerto Arturo. Ahí trasbordaba por medio de ese planchón los carros. Fueron creadores de una cadena de almacenes, que se llamaba Proveedor.
Y abrieron en San José, en Retorno, Miraflores. En diferentes corregimientos y otro en Calamar.
Pero en esa época Calamar no era pueblo. Era dos casitas y ahí pasaba la gente. Y así fueron construyendo que es ahora municipio de Calamar.
Todos estos consejos, recomendaciones, o ejemplos que colocaba mi padre, nunca se me ha olvidado. Desde pequeño hasta ahora, y me ha servido mucho a mi vida cotidiana.
Como venía contando anteriormente, como estábamos negociando semilla de coca, cuando aparecieron esos tres muchachos. Que ya se convirtieron como pájaros. Matones al servicio de nuestros vecinos de Caño Giriza.
88