Microhistoria Miraflores 1 | Page 80

Ismael Sierra Estrada mi padre que ya no estaba en este mundo.
Esto pasó, unos mesecitos. Se tranquilizó, y un día cogimos las poquitas hojas que teníamos, que era como doscientas arrobas.
Para poder coger esa hoja tocaba con cuidado. Tocaba coger hojeados, no raspado.
Nadie dejaba raspar. No en ese tiempo. No existía lona. Cogíamos con canasto. Ni bongo( costal grande) existía en esa época.
Por mucho que cogíamos era doce arrobas, entre quince o veinte personas. Tampoco existía picadora, nos tocaba picar con palas dentro de una canoa, echa de palos. Y de esta forma trabajábamos.
Terminamos estos trabajos, mi hermano se vino para Miraflores, a vender el producto.
A veces no había necesidad de venir hasta el pueblo, los traquetos andaba de finca en finca buscando la base de coca.
Esta persona, andaba con bulto de plata por todos lados, armados y no existía ladrones.
Esta base de coca era peliada por estos manes. 78 y 79 fue la época más buscada por los grandes traquetos.
Me acuerdo tanto vinieron personas ricas de toda parte, o esmeralderos a comprar la base de coca.
Alcancé a distinguir mucha de estas familias. Entre los cuales, los que compraban mercancía para Carlos Ledher, para los Murcia, Edilberto Molina, los Orejuelas, el de Pablo Escobar, y muchos más.
Esas personas cuando tomaban decían con quien trabajaba. Los que venían de Medellín llegaba en una sola avioneta doce personas. Cargados de maletas llenas de billetes. Y así fueron llenándose también, aquellas gentes, colonos ambulantes, cultivadores de la hoja de coca.
Fueron llegando y quedándose al margen del rio Vaupés. Alrededores de 80