Microhistoria Miraflores 1 | Page 78

Ismael Sierra Estrada
Por la tarde aparecieron mis hermanos. Y mi hermano los cogió, los llevó, y lo entregó a los policías.
Y fue habló con el enfermero, que cuanto pedía por ese daño. La verdad que no sé cómo lo arregló, pero lo arregló.
Pero nosotros, quedamos de enemigos con muchas gentes.
Nuestra forma de vivir de la familia, con nuestros amigos y vecinos se partió en dos. Todos nos desconfiaban, e inclusive hasta la novia de uno, ya no quería saber nada de nosotros.
Según una novia que yo tuve, me llamó y me dijo:“ Ismael, mi padre me dijo que dejara de hablar con usted. Porque por matarlo a usted me pueden matar a mí. Eso no quiere mi papá. Sus hermanos lo enredaron muy feo a ustedes. Así que usted debe cuidar, o aléjese de su familia.”
Este error que cometieron mis hermanos, nos llevó una desgracia muy grande. Porque nadie confiaba de nosotros. Un día el señor que vivía con mi hermana, me llamó y me dijo:“ Por ahí me estuvieron comentando de sus hermanos, y que posiblemente que le dijera a ellos, que dejara de molestar o joder, porque si no, le iban a aporriar a puras balas.”
Y siguió diciendo:“ Como sus hermanos no escucha lo que uno dice, entonces prefiero decirles a usted, para que le cuente a su hermano mayor y los dos menores.”
Así fue. Esa misma tarde yo me reuní con mis hermanos, con mi hermano mayor y los dos menores. Y le comenté lo que le había dicho mi cuñado.
Lo primero que mis hermanos me dijeron fue, que yo era muy amigo de los blanco, y que además mantenía más con ellos que con mi familia.
“ Y si usted llega a traicionarnos, y si nos toca matarnos, nos vamos a matar entre nosotros.”
Yo le contesté a ellos:
“ Antes que me digan esto deben entender más que ustedes hermanos menores míos, no saben que es tener problemas con los blancos. Ni yo
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