Ismael Sierra Estrada
En la época que él estuvo ahí en esta finca, estuvo don Pablo Espitia con sus dos esposas.
Ahora, esa finca cauchera, estaba bajo responsabilidad de un trabajador de confianza de él, que se llamaba enrique Baicue. Ese señor había sido persona de confianza de este terrateniente.
Y con él estuvo un indígena, pariente de mi padre, del tribu Guanano, llamado Tomás Paiva.
Este señor fue también trabajador de don pablo Espitia. Y por eso estaba ahí, porque también fue persona de confianza.
Y también le había dejado tierra para que trabajara de su propia cuenta.
Resulta que cuando llegamos aquí, a quedarnos, fue porque mi papá conocía a esas personas.
En esa época, todos los barraconeros grandes, tenía una caseta donde quedaban los viajeros, apartada de su vivienda.
Por lo tanto cuando llegaba un viajero, dejaba que durmiera en esa caseta.
Nosotros quedamos esa noche en una caseta grande que había construido don Pablo Espitia para los viajeros.
Mi padre como siempre se fue hablar con sus compañeros que él conocía cuando él estuvo como barraconero en caño Bacatí.
Al otro día, como siempre mi madre, hicieron de comer.
Los muchachos que traía mi padre de trabajadores, esa noche fueron a pescar. Consiguieron bastante pescado.
El alto Vaupés en ese tiempo, había muchísimo pescado. Fuera de eso los mariscos también sobraban. No era como mi territorio donde yo nací. Como Acaricuara.
Esto era lo que más le gustaba la gente que venía de esos territorios: la 34