Microhistoria Miraflores 1 | Page 134

Ismael Sierra Estrada
A medida que pasaba los tiempos, muchas de estas fincas coqueras, fueron acabando. Y los raspachines fueron saliendo. Las mujeres de la vida también fueron saliendo, hasta los comerciantes.
Porque ya no daba resultado el trabajo de coca. Porque era mucho gasto lo que invertían.
Y sobre todo, el control del narcotráfico lo tenía la guerrilla. Nunca subía el precio sino quedó estable.
Antes que llegara esta fumigación, me di cuenta que la guerrilla también cometía muchos errores, con aquellas personas cultivadores de la hoja de coca.
En el municipio de Miraflores, había colonos, que tenía hasta cien, ciento cincuenta hectáreas.
A esta finca grande de producción alta, la guerrilla le mandaba razón a un segundo, para que negociara la finca.
Y si este dueño no aceptaba, sacaba cualquier pretexto, los milicianos se encargaba de matarlo.
Así fueron adueñándose de muchas fincas casa rojas que existen en ese municipio.
Estas grandes fincas de producción alta de la base de coca, también tenía unas cantidades de cabeza de ganado.
Pero a medida que pasaba la guerrilla, quedó dueña de grandes fincas, y sigue siendo dueño.
Uno estando en un sitio de estos, se da cuenta todo lo que hace aquella gente que tiene poder y armas.
Como la finca de mi cuñado estaba quedando ya sola, preferí abandonar esta finca y pensé organizar a mi comunidad.
Un día por la tarde llegue a Miraflores, estaba en un día cívico bajo el 134